MadridLa economía española mantiene el pulso a pesar de la guerra en Oriente Medio, o como mínimo así lo proyecta el Banco de España. El organismo supervisor estima que crecerá un 2,3% este 2026 y un 1,7% el 2027, tal como ha publicado este jueves, de manera que mantiene intacta la previsión de crecimiento del pasado mes de marzo. Entonces, sin embargo, habían pasado pocas semanas desde el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán. Ahora bien, a pesar de parecer salvar los muebles en un contexto de fuerte incertidumbre global, hay algunos "problemas estructurales" que pueden hacer tambalear la actividad económica en el Estado y entre los cuales destaca, una vez más, el acceso a la vivienda: "Puede dar lugar a importantes efectos macroeconómicos y sociales", según se desprende del Informe Anual del 2025 publicado este jueves por el organismo supervisor.
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el gobierno español y algunas comunidades autónomas llevan tiempo trabajando en fórmulas para paliar esta crisisMientras que la demanda no ha dejado de incrementarse desde el 2021, la oferta ha mostrado "restricciones". Esto ha dado lugar a un déficit de vivienda de un 3,9% entre el 2021 y el 2025 en España, muy por encima del de Francia (0,02%) e Italia (1,5%), pero por debajo del de Portugal (7%). En términos absolutos, el ente que preside José Luis Escrivá ha elevado a 750.000 los pisos que habría que construir para cubrir la demanda actual. La tendencia, pues, no mejora sino que empeora –en 2024 situaba este déficit en 600.000 casas–. "Aumentará", ha advertido el director general de Economía del Banco de España, David López Salido. Tampoco ayuda el hecho de que una cantidad de inmuebles –en concreto 900.000 pisos (suponen el 3,3% del parque de la vivienda)– que se podrían destinar al uso residencial estén o bien en manos de extranjeros no residentes, o bien se destinen al alquiler turístico.
El problema del acceso a la vivienda se ha convertido en una de las principales preocupaciones sociales –el gobierno español y algunas comunidades autónomas hace tiempo que trabajan en fórmulas para paliar esta crisis–. Por población, las dificultades para acceder a un inmueble las sufren sobre todo las personas jóvenes y extranjeras que viven en las grandes ciudades, donde el impacto es mayor. De hecho, el Banco de España señala que el 50% del déficit residencial acumulado que hay en el Estado se concentra en seis provincias: Madrid, Barcelona, Alicante, Valencia, Murcia y Málaga, áreas que precisamente han registrado un incremento de los alquileres turísticos.
El Banco de España vincula las "restricciones" en la oferta a la gestión urbanística y la normativa sobre el suelo; a la productividad del sector de la construcción, en el que hay pocas empresas grandes y muchas pequeñas compañías, y a la falta de mano de obra. También al poco parque público de vivienda. El ente supervisor también recomienda algunas medidas: desde la construcción industrializada de vivienda hasta el aumento de la vivienda pública y la limitación de los inmuebles a un uso residencial.
El incremento de precios coincide con las áreas donde existe esta tensión entre oferta y demanda. Por ejemplo, el precio real de la vivienda entre el periodo 2014-2025 ha crecido en Barcelona (2,8%), Madrid (4,8%) y Málaga (5,2%, por el impacto del alquiler turístico), pero en otras localidades ha disminuido.
", ha destacado López, que ha reconocido que "puede afectar" a la competitividad.
, pero el ministerio de Economía ya ha confirmado que aprobará uno nuevo con más medidas.
La nota negativa viene por la parte de los precios, ya que la guerra en Oriente Medio los ha impulsado al alza por las tensiones sobre el mercado energético. El Banco de España ya advirtió que el conflicto volvía a colocar la tasa de inflación en el punto de mira. Ahora sitúa la tasa de inflación en el área del euro en un 3% de media este 2026, mientras que en el caso español se situaría en el 3,6%. Además, la inflación subyacente –la guía que utiliza el Banco Central Europeo (BCE) para decidir si sube los tipos de interés– también aumenta. De hecho, en el mes de junio el BCE ya encareció en 25 puntos básicos el precio del dinero. "Nos preocupa", ha destacado López, que ha reconocido que "puede afectar" a la competitividad.
Ante el shock económico por la guerra, el gobierno español aprobó un paquete de medidas dirigido precisamente a paliar el incremento de los precios. El real decreto decae este 30 de junio, pero el ministerio de Economía ya ha confirmado que aprobará uno nuevo con más medidas.