El titular del Banco Central rechazó inyectar liquidez para estimular el consumo y sostuvo que la prioridad es bajar la inflación. También destacó la expansión de las exportaciones.
(BUENOS AIRES).- «El riesgo de desanclar expectativas por hacer un giro de ese estilo es mucho más nocivo que los beneficios que podría traer«, advirtió Santiago Bausili el 30 de octubre. El presidente del Banco Central descartó sumar liquidez para impulsar el consumo y defendió la prioridad de bajar la inflación durante una exposición en la Bolsa de Comercio de Córdoba.
En su exposición, Bausili sostuvo que una mayor cantidad de pesos no haría que los bancos se fondearan para dar más créditos. También advirtió que la gente reaccionaría diciendo «esto ya lo viví» y se sacaría pesos de encima. Luego desarrolló su argumento: «Creo que, si nosotros cambiásemos la postura de la política monetaria y, en lugar de poner como prioridad bajar la inflación y cuidar los agregados monetarios para que no haya excedentes en ese contexto, decimos —bueno, vamos a inyectar algo de liquidez adicional al sistema financiero para que haya más holgura monetaria y, con eso, incentivar el consumo—, no creo que se incentive mucha inversión. El riesgo de desanclar expectativas por hacer un giro de ese estilo es mucho más nocivo que los beneficios que podría traer. Le damos demasiado valor al potencial que nos puede proveer la política monetaria».
Bausili sostuvo que la política monetaria mantiene como prioridad bajar la inflación y evitar excedentes de pesos, y afirmó: «Estamos trabajando mucho en construir credibilidad». La base monetaria equivalía a 4 puntos del PBI, una proporción que calificó de «muy baja» para la Argentina; según explicó, empezó a crecer en los dos meses previos. Como antecedente de su cautela, recordó que entre 2001 y 2023 el Banco Central entregó al Tesoro excedentes de dinero por 64 puntos del PBI.
De cara a las elecciones de 2027, Bausili dijo que hay «más cobertura» cambiaria que en 2025, aunque admitió que no sabe si le creerán durante el año electoral. «Si están todos dolarizados, no hay nada que dolarizar», sostuvo. Al repasar la prueba del año pasado, afirmó: «En 2025 el mercado testeó la fragilidad del régimen cambiario y monetario y, por primera vez desde 1995, ganó el régimen». También dijo que el Banco Central «demostró que con muy poca munición pudo defender» el esquema y que «en 2027 habrá mucha más munición».
En el frente productivo, Bausili vinculó el crecimiento y la inversión con el sector externo y defendió las exportaciones como motor del modelo. «Lo que está claro es que estamos ya en una implementación plena de un modelo económico basado en el crecimiento de las exportaciones», afirmó. Entre los factores que respaldan esa dinámica mencionó los proyectos vinculados con el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (Rigi), la expansión exportadora y la incorporación de nuevas empresas al comercio exterior. También sostuvo que la economía acumuló dólares y seguirá acumulándolos, sin partir de un excedente de pesos en manos del público.
Sobre la actividad, reconoció que el crecimiento de 2026 sería inferior al previsto originalmente y resumió: «Nosotros vimos en el segundo y tercer trimestre niveles de actividad flojos». En los primeros ocho meses, la economía acumuló un crecimiento de 1,2%; desde septiembre aparecieron indicadores más favorables. Bausili atribuyó parte de la debilidad del tercer trimestre a «factores transitorios«, como los cortes de gas, las lluvias y las nevadas. Anticipó un cuarto trimestre «más atractivo»; el Relevamiento de Expectativas de Mercado proyectaba un crecimiento del PBI de 1,5% en 2026, 2,5% en 2027 y 3% en 2028.
En materia de precios, Bausili afirmó: «Seguimos en un proceso de desinflación. La inflación promedio mensual sigue bajando«. Sobre las subas de la carne y los combustibles, sostuvo: «Esos impulsos de cambios en algunos precios relativos no se propagaron de manera difusa a todo el resto de la economía, sino que la inflación permanece a la baja y los precios van ganando en estabilidad». La inflación subyacente promedió 2,3% mensual en el primer trimestre, 2,1% en el segundo y 2% en el tercero; el mercado proyectaba tasas anuales de 30% para 2026, 21% para 2027 y 15% para 2028. Bausili dijo que su objetivo es acercar la inflación argentina a la internacional y que la estabilidad depende de la consistencia entre las políticas monetaria y cambiaria.