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Nevaco Global
24 de agosto de 2026

“El Gobierno de España no está habilitado para exigir lealtad a Marruecos”

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El presidente de la Ciudad Autónoma de Melilla, Juan José Imbroda, cree que el actual Gobierno de España “no esta habilitado” para exigir lealtad a Marruecos, un aspecto que considera prioritario para que puedan existir buenas relaciones entre los dos países. En su opinión, Marruecos no se comporta como un buen vecino y España es incapaz de reconducir la situación, que tuvo su punto álgido los días 30 y 31 de julio cuando decenas de miles de inmigrantes invadieron Ceuta ante la pasividad del Ejecutivo de Sánchez, al que acusó de hacer una política de “brazos caídos”, al tiempo que destacó la importancia del plan que propone el presidente nacional del PP, Alberto Núñez Feijóo, para sacar adelante a ambas ciudades autónomas. Además, Imbroda, desde un punto de vista más personal, reconoció que al ver las imágenes de la invasión llegó a pensar en que Ceuta se estaba entregando definitivamente.

-¿Está preocupado por cómo se está viviendo la crisis migratoria en Ceuta?

-Muy preocupado, súper preocupado diría yo. Aquello fue tremendo, fue una invasión de toda regla y sigo preocupado porque la solución no se ha normalizado en absoluto. Así que muy preocupado, claro, una situación trágica, tremenda.

-¿Qué le pasaba por la cabeza cuando veía las imágenes de las entradas a Ceuta y a Melilla?

-Cuando yo vi las imágenes aquellas de la avalancha de las decenas de miles, decenas de miles, de personas que estaban entrando en Ceuta, con la frontera abierta además, y la política de brazos caídos totalmente que hizo el Gobierno Nacional, sentí el desamparo de todos los ceutíes. Estaban desamparados, y siguen, casi, casi, en la misma situación. Estaban absolutamente desamparados . Aquello, como comprenderá, me dio un golpe, un tremendo golpe en el corazón. Pensé que pensé que Ceuta se perdía, que Ceuta se estaba perdiendo, que eso era la entrega de Ceuta, una entrega… pensé lo peor. Y estuve hablando con Juan Vivas, por las cifras que se estaban dando. Desde el principio, Juan Vivas estaba dando las cifras, las buenas. Y sin embargo, por parte del Gobierno Nacional se escatimaba el número de gente que había entrado.  Pensé lo peor. Pensé, francamente, esto es el fin, y realmente, bueno, pues me indigné. Fue un sentimiento primero de dolor, y después de indignación, y de que hay que luchar, hay que luchar, hay que luchar.

-¿Qué más se puede decir de la actitud del Gobierno de Sánchez que no haya comentado ya?

-El Gobierno sigue actuando exactamente igual de mal que desde el primer minuto. Ha sido una sinfonía de errores, de fallos, de incompetencias tremendas; a la vista está, de todo el mundo. Y fíjese que hoy, después ya, a los veintitantos días ya de la invasión, a los veintitantos días de la invasión, se les ocurre que van a poner a un ministro para que coordine. Esto ha sido todo un disparate ya descomunal. No han estado para nada -para nada, insisto-, a la altura de lo que se espera de un Gobierno, pero claro qué vamos a esperar de este Gobierno, evidentemente, claro. Han estado a la altura de lo que es este Gobierno, eso sí.

-A Juan Vivas se le ha venido encima una hecatombe, en la cual no tiene la más mínima responsabilidad, porque no tiene competencia alguna al respecto, porque, además, si la hubiese tenido, habría previsto por supuesto los recursos técnicos y humanos para combatirla. Él no ha tenido ninguna posibilidad en ese sentido. Es una hecatombe que se le ha venido encima con esta tragedia, una tragedia que lleva ya más de 100 muertos. Y hablo de unas consecuencias que, ¡cuidado!, no se suelen poner encima la mesa, pero han contabilizado un desastre. Y Juan Vvas ha hecho todo lo que ha podido y más, pero la que le ha venido encima no es de envidiar. Yo creo que está actuando como un patriota, al cien por cien, defendiendo a Ceuta y, por lo tanto, está defendiendo a España, y así que le deseo lo mejor, y creo que su actuación ha sido muy positiva.

-¿Por qué cree que el Gobierno de España ha actuado con tanta inacción?

-El Gobierno de España ha actuado así por incompetencia, por incompetencia total. Fíjese que el ministro del interior ni se había enterado que se estaba preparando en las redes sociales ese desembarco tan tremendo, ni se había enterado. Y luego dijo que no lo habían informado. Así que fíjese lo incompetente. Un ministro del Interior que no se entere, que no se informe de lo que pueda ocurrir, ¿para qué queremos a ese ministro del Interior? O sea, ya tenía que haber cogido las maletas y haberse largado. Yo creo que luego hsy una amalgama de intereses. Este no es un Gobierno nacional homogéneo, es una amalgama de intereses de los distintos aliados que tienen y cada uno tira de la manta para un lado. Y los apoyos exteriores que tienen, que son, como todos sabemos, enemigos de España. Porque Junts es enemigo de España, el PNV casi es enemigo de España y si no, es casi enemigo de España porque lo parece mucho. Y los demás, qué decirle. Hablamos de Bildu, imagínese, claro. ¿Dónde va un Gobierno así? Es un Gobierno antinatural, un Gobierno del que no se puede esperar nada positivo o importante para España. Y a la prueba me remito.

- ¿Cómo cree que debe actuar España frente a un vecino como Marruecos?

-Al Gobierno de Marruecos lo que hay que exigirle es lealtad. Si somos vecinos, y además los voceros del Gobierno nacional siempre andan diciendo que las relaciones son excelentes, si eso es así, la lealtad es fundamental. Lo que no puede ser es que el Gobierno de Marruecos nos traicione de la manera que nos traiciona. No podemos pasar por alto que lo que pasó el 30 de julio es una traición de Marruecos a España. Un amigo leal no hace esto.

Y luego está lo que pasó en 2021, también y lo que pasó en agosto de 2018, cuando Rabat cerró la aduana comercial con Melilla, nos la quitaron de en medio sin más explicaciones y se fumaron un puro, vamos. Y por supuesto también está la reivindicación de vez en cuando sacar sobre nuestra soberanía de Melilla y Ceuta. Eso no se puede consentir. A Marruecos no se le puede ceder, ceder, ceder, y no percibir nada a cambio.

Y ese cambio tiene que hacerse con posicionamientos políticos y lealtad. Y nada más que decir. Aquí el problema es que el Gobierno de España no está habilitado para poder exigir ese tipo de lealtad. Y pasa lo que está pasando, lo que está ocurriendo.

Mire, yo quiero que Marruecos tenga con España, y España con Marruecos, unas relaciones de amistad buenas, de buenos vecinos, de colaboración en todos los órdenes para que se desarrolle mejor, para que todo vaya mejor dentro de Marruecos y para España también. Pero eso es una cosa y otra cosa, exigirle lealtad. Exigirle y obligarle a que esa lealtad esté encima de la mesa. Si no, no es un buen vecino, es un mal vecino. Sería y es un mal vecino, claro.

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