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Nevaco Global
30 de junio de 2026

La producción de café dominicano bajo ataque de plagas, rezago y bajo rendimiento

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Santo Domingo.- Para muchos, el día inicia con una taza de café y los productores de este rubro lo saben; por eso, cada mañana realizan un recorrido en sus cafetales para observar las plantas con detalle.

El fin es claro: que a la hora de la cosecha haya suficientes cerezas de café. De eso depende la retribución económica.Pero, a veces, el clima les hace una mala jugada, las plagas se les suman y la tarea se vuelve amarga y complicada.

Sin embargo, la resiliencia es una virtud de agricultores, y la historia es testigo de eso y la roya del café a sabido poner a prueba la paciencia de miles de productores en todo el país.

Dicha plaga llegó por vez primera a República Dominicana en 1989, siendo el municipio de Restauración, provincia Dajabón, la demarcación receptora de tan devastadora plaga, que provocó grandes daños a la caficultura.

Luego, a finales de 2010, la plaga provocó que la producción se redujera desde poco más de 35,000 toneladas métricas en 2011 hasta cerca de 15,000 en 2015. Ya en el 2017 la enfermedad arreció sus daños, por lo que se inició la recuperación del sector.

En la actualidad, más de 23 mil productores siguen desafiando las plagas, y continúan produciendo café con nuevas variedades de la planta, aunque no todos logran tener alto rendimiento en sus plantaciones.

Datos del Ministerio de Agricultura muestran que la producción de café alcanzó los 822,960 quintales en el 2002, aunque sin datos de la cantidad de terrenos sembrados.

Dicha cifra se mantuvo hasta el 2006, cuando la producción alcanzó los 911,650 quintales; luego se redujo hasta unos 218,000 quintales en el 2015, bajando a un rendimiento por tarea de 0.14. De ahí en adelante, las cifras fueron bajas, volviendo a registrarse cifras de recuperación en el 2021, con unos 502,884 quintales de producción.

Ya para los años siguientes, la producción se ha mantenido en esos indicadores, con una producción de 590,817 quintales en el 2024 y reduciéndose a 450,713 quintales en el pasado año.

Cabe destacar que es a partir del 2020 que las estadísticas muestran indicadores de siembra por cantidad de terrenos, la cual pasó de 43,623 a unas 27,398 tareas en el 2025, según los datos del Ministerio de Agricultura.

Para el pasado año, datos del Banco Central indican que, en el período comprendido entre enero y diciembre de 2025, la producción de café en grano experimentó una contracción de 10.0 %, atribuida en gran medida al exceso de humedad y saturación del suelo derivadas de las lluvias provocadas por el fenómeno atmosférico Melissa.

Mientras se daba ese escenario en la producción local, las empresas no tuvieron de otra que supliéndose de las importaciones.

En el 2012 se importaron unos FOB US$25,36 millones de dólares de café, té, yerba mate y especias. Ya para el 2015 esa cifra subió a FOB US$79,35 millones de dólares y, en el 2020, las importaciones cayeron, pero en el 2021 alcanzaron los US$54,69 millones. Ya para el pasado año, las exportaciones alcanzaron los FOB US$157,79 millones.

Estudios indican que el país requiere invertir en el sector cafetalero para elevar su productividad y tecnificación no sólo para suplir la demanda local y las exportaciones.

Un estudio del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) demuestra que la gestión adecuada de los servicios ecosistémicos puede aumentar la producción de café, lo cual multiplica las ganancias económicas y aumenta los beneficios ambientales.

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El rendimiento de los Títulos de Tesorería (TES) a 10 años en pesos ha superado el 13%, niveles no vistos en años recientes, y la curva de rendimientos está invertida, lo que refleja una alta prima de riesgo. En 2025, las colocaciones de TES de largo plazo alcanzaron $66 billones , la cifra más alta desde 2009. El servicio total de la deuda podría llegar a un récord de $190 billones en 2026, y solo el pago de intereses absorberá uno de cada tres pesos del recaudo tributario de ese año. El reporte académico advierte sobre un “efecto bola de nieve”, la menor confianza eleva las tasas, lo que aumenta el gasto en intereses y obliga a nuevas emisiones de deuda. Colombia también se ha desacoplado de la región, mientras sus bonos a 10 años rinden cerca de 12,71%, México paga 9%, Perú 6% y Chile 5,4%. Recientemente, MinHacienda realizó una operación de manejo de deuda para aliviar las fuertes obligaciones que enfrenta en 2027. 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En el primer trimestre de 2026 la tendencia no mejoró, los ingresos cayeron 8,7% y la utilidad neta bajó 7,7%, aunque el Ebitda creció 1,5% gracias a mejores márgenes en refinación. Además, su presidente, Ricardo Roa, ha sido muy cuestionado. Sin embargo, el presidente Petro lo respaldó públicamente, pese a ser llamado a juicio por la Fiscalía por presunto tráfico de influencias en la campaña presidencial de 2022, lo que generó críticas sobre injerencia política en la empresa. De la Espriella ya anunció que impulsará el fracking para mejorar los rendimientos financieros de la compañía, además de una reestructuración profunda que incluye una auditoría internacional. Este punto se refiere a la seguridad energética, el país ya depende del gas importado y podría empezar a quedarse sin petróleo en 2030 si no se toman las medidas adecuadas. Según el más reciente Informe de Recursos y Reservas (IRR 2025) de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), las reservas probadas de petróleo alcanzan apenas para 7,4 años, con un total de 2.020 millones de barriles. En gas natural la situación es más crítica: las reservas cayeron de 2.064 a 1.717 gigapiés cúbicos (medida del gas) entre 2024 y 2025, aunque la relación reservas-producción se mantuvo en 5,9 años. La Contraloría proyecta que el déficit de gas se mantenga este año y el petróleo comenzaría en 2030, justo durante el cuatrienio de De la Espriella. El país ya importa gas natural licuado para cubrir su déficit, y esa dependencia, que hoy alcanza el 32% del abastecimiento nacional, aumentará con la llegada de El Niño. En petróleo, por cada 100 barriles producidos en 2025 solo se repusieron 94, lo que confirma que la extracción supera a la reposición. 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