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Nevaco Global
3 de junio de 2026

Perú-Brasil: Impase por resolver

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/ OpiniónBasada en la interpretación y juicio de hechos y datos hechos por el autor.

Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.

La cercanía del Perú a un gigante -Brasil- determina oportunidades para fortalecer los cinco motores que sostienen la economía peruana: Inversión Pública, Inversión Privada, Turismo y Consumo Interno. Son varias las iniciativas en favor de la integración estratégica entre ambos países de cara al Asia Pacífico: el corredor bioceánico, la modernización de la Interoceánica y las conexiones hacia el Puerto de Chancay, entre otras. Esas inversiones requieren estabilidad macroeconómica y seguridad jurídica.

La cercanía del Perú a un gigante -Brasil- determina oportunidades para fortalecer los cinco motores que sostienen la economía peruana: Inversión Pública, Inversión Privada, Turismo y Consumo Interno. Son varias las iniciativas en favor de la integración estratégica entre ambos países de cara al Asia Pacífico: el corredor bioceánico, la modernización de la Interoceánica y las conexiones hacia el Puerto de Chancay, entre otras. Esas inversiones requieren estabilidad macroeconómica y seguridad jurídica.

Al Perú le interesa Brasil como mercado para las exportaciones de diversos productos y servicios (frutas, hortalizas, licores, textiles, químicos, etc.), flujo turístico y principalmente inversiones en diferentes industrias que luego exportarán principalmente al mercado asiático. Eso significa importante ingreso de divisas para el país, descentralización y generación de puestos de trabajos directos e indirectos.

Brasil, por su parte, mira al Perú como un canal de llegada al mercado asiático y fundamentalmente a China en condiciones mucho más competitivas. Esto último se ampara en tres ventajas centrales: a) La modernización del puerto Callao y la implementación de la primera etapa del puerto Chancay significan para la industria brasilera la posibilidad de ahorrarse 15-16 días de flete frente a la ruta actual que siguen sus productos pasando por el canal de Panamá. b) Hoy diferentes industrias/empresas exportan a países asiáticos pagando aranceles al no contar con tratados de libre comercio. Perú, al contar con TLC s con China, Japón, Corea del Sur, Singapur, etc. Posibilita a esa industria brasilera establecerse en el Perú y llegar a esos países con arancel cero además de otras ventajas no arancelarias contempladas en tales acuerdos. c) La Ley de Zonas Económicas Especiales Privadas (ZEEP) cuyo reglamento ha sido recientemente publicado permite ventajas aduaneras y tributarias para las empresas que se instalen en esas locaciones, entre ellas, exoneración del impuesto a la renta durante cinco años.

En este tablero China no participa como un observador pasivo sino como un inversionista y promotor a través de planteamientos como el tren bioceánico que forma parte de su gran iniciativa denominada La Nueva Ruta de la Seda ($300 billones). Asimismo, estos movimientos son observados con particular atención e interés por EEUU y la Unión Europea.

Un reto importante reside en la sensibilidad de las comunidades establecidas en la Amazonía Peruana, con presencia estatal casi nula, que hoy se oponen a viabilizar la hidrovía que podría conectar ambos países con un flujo comercial muy interesante.

Se podría escalar la integración Perú-Brasil con un Tratado de Libre Comercio.

Desde el 2006 entró en vigencia el Acuerdo de Complementación Económica (ACE 58) entre el Perú y MERCOSUR en el que se establece una zona de libre comercio de bienes entre Perú y Brasil con lo cual actualmente dicho comercio se encuentra totalmente liberado. Ello ha permitido que las exportaciones peruanas a Brasil se hayan multiplicado casi cien veces alcanzando $1,587 millones al cierre del 2025 y el intercambio entre ambos países se aproxime a los $5 mil millones.

Entre el 2015 y 2016 se negoció la profundización del ACE 58 incorporando capítulos de inversiones, comercio de servicios y contrataciones públicas. El 2017 se ratificó el acuerdo, pero el Perú decidió frenar el procedimiento de perfeccionamiento interno a la luz del escándalo de Lava Jato, a partir de lo cual planteó incorporar cláusulas más específicas referidas a prevención y lucha frontal a la corrupción. La posición del Perú, que aún se mantiene es que es clave incorporar estas salvaguardas en defensa jurídica del Estado peruano en situaciones por ejemplo de arbitrajes internacionales. Esta posición consensuada entre MINCETUR, MEF y Cancillería se plasmó en la propuesta de Protocolo Complementario que el Perú envió a Brasil en julio del 2024.

Los brasileros consideran que al Acuerdo ya suscrito contempla explícitamente tres artículos (2.14, 3.11. y 4.18) referidos a la prevención de prácticas ilícitas y la exclusión de inversiones cuestionables vinculadas a la contratación pública. Por consiguiente insisten en la ratificación de lo acordado y la puesta en marcha del ACE 58 profundizado.

A pesar del tiempo transcurrido corresponde sentarse a dialogar apelando a la posibilidad de enmiendas que este tipo de tratados contempla y evitar que otros países de la región capitalicen mejor que el Perú estas oportunidades.

OpiniónBasada en la interpretación y juicio de hechos y datos hechos por el autor.

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