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Nevaco Global
11 de julio de 2026

Triciclos eléctricos: la nueva vida en las calles de La Habana

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La escasez de combustible y apagones han impulsado el uso de triciclos como medio de transporte vital

Varias personas viajan en un triciclo eléctrico en La Habana, CubaRamon Espinosa

LA HABANA (AP) — Rugientes y lanzando bocanadas de humo negro a los peatones, los automóviles clásicos que hasta hace un año avanzaban como pesados dinosaurios por las calles de Cuba casi han desaparecido.

Los triciclos eléctricos, en su mayoría de origen chino, se han convertido en el vehículo por excelencia de la población en medio del cerco impuesto energético por Estados Unidos que agudizó la falta de combustible hasta casi paralizar el transporte.

Personas viajan en un triciclo eléctrico en La Habana, CubaRamon Espinosa

Además, ante los recurrentes apagones, muchos dueños les han colocado paneles solares como fuente de carga, lo que les permite funcionar casi sin limitaciones.

“Esto es lo que está moviendo a las personas”, dijo a The Associated Press Liecer de la Cruz, un emprendedor de 40 años y propietario de uno de estos vehículos. “Todo aquí se está moviendo con los triciclos”.

En enero el presidente estadounidense Donald Trump amenazó con imponer aranceles a los países que venden petróleo a Cuba, que apenas producen el 40% del combustible que necesita. Desde entonces sólo un buque petrolero llegó a la isla, de los ocho que se compraban mensualmente.

El impacto en la vida diaria fue notable: se ampliaron los cortes de electricidad que ya padecía Cuba —cuya economía lleva un brillo en crisis—, se profundizó el desabastecimiento de medicamentos y alimentos y se redujo ostensiblemente el transporte público.

En medio del agobio los triciclos se volvieron protagonistas: transportan todo tipo de mercancías, se usan como medio de lomoción con rutas fijas que antes cubrían los autobuses y en algunas barriadas capitalinas, como La Rampa, se utilizan para recolectar la basura.

"En estos momentos la única opción que hay es ésta. Si tienes el dinero, te montas; si no, no vas a ningún lado", dijo Berta Ferrer, una empleada en una tienda de Centro Habana que se traslada cuatro veces a la semana desde La Virgen del Camino, a unos cinco kilómetros.

La mujer, de 52 años, paga unos 500 pesos cubanos —menos de un dólar— por el trayecto, una cifra considerable para los salarios que pueden alcanzar el equivalente a 10 dólares mensuales en el sector estatal y unos 40 en el privado.

Los triciclos de marcas chinas como Zonsen y Jinpeng han ganado las calles con sus baterías de gel o litio. A través de un convenio con China en la isla también se ensambla la marca Vedca.

“A veces están duros, son apretados, los hay más anchos, más estrechos, pero es lo que hay”, enumeró Ferrer.

Los precios varían dependiendo de si están techados, su tamaño –para transportar cuatro o seis pasajeros— y el tipo de batería y cuestan entre 2.000 y 4.000 dólares en las plataformas locales de venta en línea.

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