El gremio resalta los controles con tecnología GPS en el traslado de mercancías y defiende el crecimiento del sector comercial pese a la inestabilidad en Haití
Al centro, Carlos Morillo, presidente del consejo, junto a miembros de la asociación Duany Núñez
Santo Domingo.- Durante un encuentro con la prensa, el Consejo Nacional de Empresarios y Comerciantes Fronterizos rechazó las denuncias sobre el supuesto ingreso de mercancías ilícitas al comercio nacional y aseguró que el traslado de productos hacia la zona fronteriza se realiza bajo controles y mecanismos de supervisión.
La entidad, afiliada a la Federación Dominicana de Comerciantes, aprovechó el escenario para reiterar su respaldo a la gestión de la Dirección General de Aduanas (DGA).
El presidente del Consejo, Carlos Morillo, defendió los procedimientos aplicados por las autoridades aduaneras y destacó los controles establecidos durante el período 2020-2026 para garantizar la transparencia y trazabilidad de las mercancías.
Explicó que cada contenedor o patana que sale de los puertos nacionales es monitoreado mediante sistemas GPS hasta llegar a las colecturías de Dajabón, Elías Piña, Jimaní o Pedernales, donde los cargamentos son verificados y trasbordados bajo supervisión.
“Podemos dar fe y testimonio de cómo las mercancías llegan a su destino. Cada contenedor o patana que sale de los puertos nacionales va monitoreado con sistema GPS”, afirmó Morillo.
El dirigente empresarial sostuvo que, pese a la situación de inseguridad e inestabilidad que atraviesa Haití, la zona fronteriza dominicana se mantiene en un ambiente de paz, trabajo y armonía, mientras la actividad comercial y las exportaciones formales continúan en crecimiento.
Morillo atribuyó este comportamiento al respaldo del Gobierno y a las acciones desarrolladas por la Dirección General de Aduanas durante las gestiones de Eduardo Sanz Lovatón y del actual director, Nelson Arroyo.
El Consejo reiteró su disposición de continuar trabajando junto a las autoridades para fortalecer los controles, combatir las prácticas comerciales ilícitas y contribuir a una frontera más organizada, eficiente y competitiva.