Nicmer Evans asegura que el Psuv ha perdido capacidad de movilización. Mirla Pérez señala que asambleas comunales y consultas populares no tienen apoyo
Las constantes marchas a las que convocaba el Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv) en Caracas, en tiempos de Nicolas Maduro, como muestra de fuerza, control y presencia en las calles, parecen haber pasado a segundo plano con el interinato que ya lleva ocho meses en Miraflores.
La última convocatoria masiva para exigir la liberación del exgobernante Nicolás Maduro, en la capital de la República, fue a principios de marzo.
Desde el mes de abril, el Psuv tampoco interfiere con movilizaciones convocadas por sindicalistas ni familiares de presos políticos, salvo acciones de hostigamiento de colectivos afectos al chavismo y cuerpos policiales que persisten.
Las grandes convocatorias en las calles, señaladas con frecuencia de usar recursos públicos, van quedando rezagadas a medida que avanza la cooperación económica con Estados Unidos, para concentrarse en lo que el secretario general de la tolda roja, Diosdado Cabello, llama “asambleas comunales” de carácter permanente.
Dichas reuniones, de acuerdo con Cabello, buscan debatir con la gente, escuchar propuestas y planteamientos sobre temas de interés nacional y local, trabajan en la elección de vocerías de Consejos Comunales con períodos vencidos y recientemente, en los preparativos para la octava consulta, en lo que va de año, de proyectos comunitarios, fijada por Miraflores para el 18 de octubre.
¿Por qué el Psuv ya no marcha en Caracas? El politólogo y exaliado del chavismo, Nicmer Evans lo atribuye a varios factores, principalmente a que no se están destinando recursos para toda la logística que implica: movilizar gente desde el interior del país, tarimas, refrigerios, vestimenta (franelas y gorras), entre otros. Cada centavo que ingresa al país debe ser administrado en función de las fases de estabilización, recuperación y eventualmente la transición del plan del Departamento de Estado de EEUU.
Pero en el núcleo de las comunidades, advierte la investigadora social, Mirla Perez, las disminuidas estructuras del Psuv también se enfrentan a la cada vez más notable pérdida de poder (control social) al desaparecer mecanismos como las bolsas del CLAP y el regreso o “despertar” del activismo político opositor que se vio seriamente afectado por la represión política luego de las presidenciales de 2024. “Ya no hay como obligar a la gente a nada”, afirmó.
El martes 3 de marzo de 2026, a la 1:00 p.m. fue la fecha y hora, de la última convocatoria publicada en las redes sociales Psuv, para marchar por los dos meses de la detención, que el chavismo tilda de “secuestro”, de Maduro y Flores. El punto de partida fue el Parque del Oeste, Ali Primera, en la avenida Sucre de Catia y el de llegada la Plaza Bolívar de la parroquia 23 de Enero.
A la fecha, el nombre de Maduro suena cada vez menos en los actos oficiales. El Rodrigato se concentra más en la figura de Chavez y sus consignas. Sin embargo, las actividades por el nacimiento del 72 aniversario del nacimiento del expresidente Hugo Chavez, el 28 de julio, fueron focalizadas, así como las pequeñas concentraciones cada vez que Maduro era llevado a las audiencias en la Corte de Nueva York, junto a Cilia Flores.
“Ya no se están inyectando recursos como antes para la movilización a través de marchas, porque no les interesa, creo que además están asimilando que van de retirada y lo que están es preparándose para su retiro y poder resurgir nuevamente con algún elemento que permita reoxigenar o rearticular desde el punto de vista electoral, pero sin muchas posibilidades de éxito”, sostiene Evans, en declaraciones a Efecto Cocuyo.
A su juicio, la falta de acceso del interinato a grandes recursos por la optimización de lo que entra a través de las exportaciones petroleras, sumado al creciente rechazo que experimenta la gestión de Delcy Rodriguez (mas de 60% en agosto, según la encuesta de AtlasIntel para Bloomberg), por considerarse una extensión del gobierno de Maduro, influyen en la desmovilización.
“En el pasado se llegó a hablar de ocho millones de militantes del Psuv, que era una exageración. En la mejor epoca de Chavez no hay dudas de que el partido llegó a tener una militancia de entre tres y cuatro millones de personas como máximo, pero ahora me atrevo a decir que no pasan de 100.000 que siguen siendo bastantes, con una importante cuota de empleados públicos y el interés de preservar cargos. Pero ya no tienen capacidad de movilización, ni obligada va la gente a las marchas”, aseguró Evans.
El 12 y el 23 de marzo, hubo marchas del Psuv para contrarrestar el despertar de las protestas por mejores salarios y pensiones y la libertad de presos políticos hacia Miraflores y el centro de Caracas, luego de un periodo de desmovilización entre 2024 y todo 2025, hasta la detención de Maduro.
En persona, Cabello impidió una marcha de trabajadores hacia Plaza Caracas, para exigir ante el ministerio competente, mejores ingresos. El ministro del Interior encabezó la movilización de partidarios desde Parque Carabobo y luego desde una tarima, admitió que dio la orden de marchar en la mañana del 23 de marzo, en coincidencia con la actividad de los sindicalistas y gremios no afectos al gobierno.