Festival del Chocolate Dominicano celebra su sexta edición
Desde hace seis años se celebra en nuestro país el Festival del Chocolate Dominicano . Este año tendrá actividades en fincas y fábricas, además de la exhibición en Ágora Mall del 11 al 13 de septiembre, y continuará 17 y 18 de octubre en Santiago . Como he sido testigo de primera mano de sus últimas cinco ediciones, aprovecho la ocasión para compartir algunas reflexiones sobre el chocolate dominicano. República Dominicana es ya un reconocido exportador de cacao y cacao orgánico. La Organización Internacional del Cacao clasifica el 60 % de nuestras exportaciones como cacao fino o de aroma. Con más de US$600 millones exportados y un precio internacional que ronda actualmente los US$6,000 por tonelada, la conversación inevitablemente se mueve hacia cómo agregar más valor a ese cacao. La cadena tiene de todo. Desde pequeños productores que venden el cacao en baba porque no tienen cómo secarlo o transportarlo, hasta chocolateros artesanales cuyas barras han ganado premios en importantes concursos internacionales. Una de las fortalezas del Festival es precisamente cómo se ha construido. Reúne la voluntad y la persistencia de un grupo de chocolateros y de instituciones que los apoyan. Nació dentro del proyecto Exporta Calidad , sobrevivió a la pandemia y ha continuado de la mano del Consorcio Ambiental Dominicano y, ahora, de la recién creada Asociación de Chocolateros Dominicanos , ADOCHOCO. Ese esfuerzo colectivo , con pocos egos y mucha colaboración, no es tan común en nuestro país. También han hecho bien el Ministerio, Industria, Comercio y Mipymes , el Ministerio de Agricultura, el Centro de Comercio Internacional (ITC), con fondos de la Unión Europea , además de patrocinadores y voluntarios, en respaldar una plataforma que permite mostrar la calidad de los productos derivados de nuestro cacao, particularmente las tabletas bean to bar y que debería ser parte de la marca país. El consumo mundial de chocolate ronda los 0.9 kilos por persona por año, pero en algunos mercados europeos sobrepasan los 9 kg. El chocolate artesanal de origen representa todavía una fracción mínima del mercado mundial, pero crece más rápidamente que el mercado convencional. Europa concentra cerca de la mitad de las ventas de chocolate artesanal del mundo, seguida de Estados Unidos. Ahí existe una oportunidad para nuestros chocolateros , pero primero tenemos que aprender a valorar ese producto en casa. Necesitamos educar el paladar hacia barras con mayor contenido de cacao y menos azúcar. Decenas de chocolates dominicanos compiten ya en tiendas físicas y virtuales especializadas junto a algunas de las mejores barras del mundo. También debemos lograr que tiendas y supermercados den a nuestras barras el lugar que merecen junto a los chocolates importados y no las reduzcan a una góndola de “productos criollos”. Hoteles, restaurantes y tiendas para turistas tienen igualmente un papel que jugar innovando e incorporando más recetas con chocolate y cacao dominicano. Se requiere esfuerzo colectivo y sostenido para construir la reputación de República Dominicana como origen de chocolate, de la misma manera que hemos construido durante décadas una reputación internacional alrededor de nuestro cacao. Y eso comienza también en casa: en cómo lo exhiben nuestros supermercados, cómo lo incorporan hoteles y restaurantes y cuánto estamos dispuestos a pagar por una barra bien hecha. Visitar y probar en el Festival del Chocolate Dominicano los dejará sin excusas.

