El accidente impactará en la Navidad
Es muy difícil recuperarse de un mazazo como el accidente de los trenes de alta velocidad. El segundo en nueve meses. Por el número de muertos y heridos, por el horror del suceso, por el inmenso dolor de la ciudadanía, por el desasosiego y la desconfianza hacia el sistema de trenes que presentábamos como orgullo nacional. E incluso, supone una herida para la reputación del país, con repercusión en sus exportaciones, hasta de trenes, y por supuesto para el turismo. Dramático es lo sucedido y enigmática su recuperación. Hasta se sopesa interrumpir dos años la línea de alta velocidad de Madrid a Barcelona para una reparación en profundidad.

