Volver a la edición
Nevaco Global
10 de julio de 2026

La artesanía española sale en busca de su sello geográfico europeo

Cargando análisis estratégico...

La joyería de Córdoba, primera en solicitar su denominación en Europa; la etiqueta protege a los artesanos frente a oportunistas y falsificadores

Córdoba lleva siglos y generaciones trabajando con el metal precioso. Filigranas y repujados en materiales nobles y piedras preciosas, cuyos secretos guardan los maestros joyeros de la Ciudad de los Califas. Ahora quiere proteger su arte con una etiqueta europea. La joyería de Córdoba se ha convertido en el primer producto artesanal español que opta a una indicación geográfica (IG) protegida, el sello con el que Europa quiere poner coto a las falsificaciones y proteger el trabajo tradicional de los artesanos con denominación de origen.

El expediente ya ha sido notificado a la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea (Euipo), que en unos meses deberá confirmar que estas piezas de la orfebrería andaluza reúnen las condiciones para estrenar esta nueva protección en la Unión Europea: la indicación geográfica de producto artesanal o industrial. Países como Francia o Portugal llevan la delantera en el registro de sus artículos, pero España partía de cero en un sistema que galos y lusos ya habían adoptado hace una década.

El camino es arduo, pero merece la pena. “Ha sido un proceso largo y muy exigente desde el punto de vista técnico”, reconoce Isidoro García-Escribano, presidente de la Asociación de Joyeros de Córdoba. La meta estaba clara: “Llevamos más de diez años trabajando en este proyecto, que solo pudo materializarse cuando la Unión Europea aprobó la normativa específica para productos artesanales e industriales”. Hay que precisar que el reglamento entró en vigor el pasado mes de diciembre.

La candidatura ha permitido rescatar toda la memoria de esta tradición. “Ha requerido una importante labor de investigación histórica, la elaboración de un pliego de condiciones muy riguroso y el diseño de un sistema de trazabilidad adaptado a las particularidades del sector joyero”, explica García-Escribano.

El potencial es amplio. Según los datos de la Euipo, se han identificado 512 productos que podrían beneficiarse de esta clase de protección en la Unión Europea. De ellos, unos 48 serían productos españoles tales como el calzado de Menorca, los encajes de Zamora o las espadas y cuchillos de Toledo.

El nuevo sistema llega con unas expectativas relevantes. En la propuesta de reglamento que sirvió de base para la creación de esta protección, la Comisión Europea estimaba que entre 300 y 800 denominaciones podrían ser notificadas por los Estados miembros al nuevo sistema. Cabe señalar que hay países, como Francia y Portugal, que ya disponían de un sello nacional y tenían decenas de registros. El proceso en estos casos es más directo, se limita a una comprobación formal y no hay una fase de oposición. No en vano, la porcelana de Limoge fue la primera en obtener la protección de la UE. El procedimiento estándar dura seis meses, durante los cuales se puede formular una oposición que se resuelve en dos meses.

La Euipo ha identificado unas 132 indicaciones geográficas protegidas a nivel nacional que serían susceptibles de registrarse a escala europea. A fecha de hoy, la oficina ha recibido 81 solicitudes, entre ellas, algunas ex novo como la española joyería de Córdoba. Cabe precisar que los Estados miembros disponen hasta el 2 de diciembre de 2026 para registrar sus indicaciones geográficas preexistentes. “Podemos considerar que las expectativas se están cumpliendo, más si cabe teniendo en cuenta la avalancha de solicitudes (46) que se recibieron en el primer mes de implementación del nuevo esquema”, señalan desde la oficina europea.

El sello protege a los artesanos frente a cualquier uso indebido, evocaciones u otras prácticas que puedan aprovecharse de su reputación o inducir a error a los consumidores. Dicha protección se extiende a las mercancías que entran en la UE. Además, el sello europeo facilita el registro fuera de territorio comunitario. La Comisión también está empezando a incluir cláusulas específicas en los tratados de comercio internacional.

Córdoba ha abierto camino en un país con mucha tradición artesanal, pero sin costumbre asociativa y sin sello a nivel nacional. “España y Suecia son los únicos países solicitantes ante la Euipo que no tenían una norma anterior”, señala Lucía Cortiñas, jefa de área de examen del departamento de signos distintivos de la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM). La experta valora muy positivamente el caso español. Al contrario que los artesanos suecos, los candidatos españoles deben obtener primero el visto bueno del organismo autonómico competente antes de llamar a la puerta de la Euipo. Una fase nacional —supervisada por la OEPM en España— de la que están exentos, además de Suecia, Dinamarca, Lituania, Luxemburgo, Malta, Países Bajos y Finlandia. Solo en estos casos, junto con aquellas solicitudes que vengan de países extranjeros, la Euipo cobra una tasa de 1.500 euros.

En España, la maquinaria se ha puesto ha rodar de cero desde la aprobación del reglamento europeo. De momento, aunque hay una decena de denominaciones en camino, solo cinco regiones de cuatro comunidades autónomas han solicitado oficialmente el sello nacional para proteger su artesanía: joyas de Córdoba, alfombras de Crevillente Cristal de La Granja, abanico valenciano y mueble de Yecla. Esta última es la única solicitud hasta el momento que se presentado directamente ante el organismo autonómico competente. En este caso, la Consejería de Empresa, Empleo y Economía Social de Murcia.

El trabajo, reconoce Cortiñas, es de base. Para conseguir la denominación geográfica, los talleres y productores de un determinado lugar deben asociarse y ponerse de acuerdo en el pliego de condiciones técnicas. El expediente no está gravado con tasa alguna. Lo costoso es organizar al tejido artesanal o industrial y buscar asesoramiento técnico para la presentación de la candidatura.

La OEPM se ha volcado para dar a conocer las ventajas del sistema, que ya está muy asentado en el sector agrario y vitivinícola. “A los artesanos les transmitimos la ventaja de la protección que da la denominación. Muchos de ellos nos cuentan que tienen muchos problemas con las falsificaciones”, dice Cortiñas. Un ejemplo: desde Pakistán llegan muchas telas que pasan por ser auténtica seda valenciana. Con el sello europeo, explica la experta, saltará una alerta oficial en el momento en el que entren en el espacio de la UE.

Si todo va bien, el 24 de agosto se podrá mandar a la Euipo la candidatura de Cristal de la Granja, la primera publicada en el boletín de la OEPM, con la que la oficina abrió esta sección en junio.

Entre las denominaciones que pronto serán oficiales se encuentran la roseta canaria —un encaje de aguja tradicional elaborado a mano que, a diferencia de otros bordados, no necesita una tela base. Se teje cruzando hilos con aguja sobre una almohadilla redonda llamada pique, sujeta con alfileres para crear diseños geométricos—, el cuchillo canario —también conocido como naife, una palabra derivada del inglés knife, es una pieza clave de la artesanía y la identidad de las Islas Canarias— y el yute de Caravaca —utilizado en la industria tradicional y artesanal de elaboración de alpargatas (espadrilles) y calzado con suelas de fibra de yute en Caravaca de la Cruz (Murcia)—.

Continúa la lectura estratégica

Accede a la nota completa y mantente a la vanguardia de los movimientos financieros globales.

Leer artículo en Nevaco Global

Nevaco Report — Monitoreo en tiempo real de mercados globales y análisis macroeconómico.

También podría interesarte

Temporada de cítricos cierra con más de 36 mil toneladas transferidas por TPC
elregional

Temporada de cítricos cierra con más de 36 mil toneladas transferidas por TPC

La fruta de las regiones de Coquimbo y Atacama llegó a mercados de Estados Unidos, Asia y Europa a través del terminal coquimbano, en una actividad que sostiene miles de empleos en el norte chico durante el primer semestre. La temporada de cítricos es uno de los motores de la economía del norte chico. Las regiones de Coquimbo y Atacama concentran una parte relevante de la producción nacional de mandarinas, clementinas, limones y naranjas, favorecidas por condiciones climáticas de alta radiación solar y escasas precipitaciones durante la cosecha, que permiten obtener fruta reconocida por su calidad de exportación. Cada año, esta actividad moviliza a productores, empresas de embalaje, transportistas y operadores logísticos, generando miles de empleos directos e indirectos. En ese escenario, Terminal Puerto Coquimbo (TPC) cumple un rol de socio de los productores y exportadores de la zona, al conectar la fruta regional con mercados exigentes como Estados Unidos, Canadá, México, Holanda y España. El seremi de Agricultura de la Región de Coquimbo, Vicente Cortés valoró el desempeño de la temporada: “La Región de Coquimbo continúa consolidándose como una de las principales zonas exportadoras de cítricos del país. Como Ministerio de Agricultura, tenemos un fuerte compromiso con el desarrollo exportador de la región, estamos promoviendo productos que destacan por su calidad e inocuidad y también fortaleciendo el trabajo junto a los productores, con el objetivo de seguir posicionándonos en mercados tan importantes como Estados Unidos. Esta temporada, entre mayo y julio, se exportaron más de 22 mil toneladas de cítricos frescos, teniendo como principal destino Estados Unidos” Entre mayo y la primera semana de julio de 2026, TPC transfirió 36.708 toneladas de cítricos, registrando un balance positivo que refleja su posición competitiva dentro de la cadena logística exportadora. Este resultado responde a la coordinación entre productores, exportadoras, empresas logísticas, navieras y el terminal, lo que permite preservar la calidad de la fruta hasta su destino final. Asimismo, los exportadores valoran a TPC por acercar la vía de exportación a las plantas de producción, contribuyendo a la eficiencia y agilidad logística que requiere la fruta fresca. Cabe destacar que, desde 2024, tras la inauguración del Sitio 3, TPC cuenta con un servicio de línea para la temporada de cítricos, consolidándose como una pieza clave para el mercado local. Antes de esta mejora, la alternativa disponible implicaba transportar la carga por vía terrestre a más de 400 kilómetros al sur, con los costos y tiempos asociados a esa operación. La gerente general de TPC, Laura Chiuminatto, destacó que la temporada exigió una operación de alta precisión: «La fruta fresca tiene tiempos muy acotados y eso obliga a coordinar al detalle el trabajo de productores, exportadores, transportistas, navieras, servicios públicos y el terminal. Cuando esa cadena funciona, la fruta llega a destino en la condición que exigen los mercados internacionales, y eso es lo que sostiene la confianza en este servicio temporada tras temporada» En tanto, el gerente general de la Empresa Portuaria Coquimbo (EPCO), Ernesto Piwonka, destacó el aporte de la infraestructura portuaria al crecimiento de las exportaciones regionales: “Esta nueva temporada de cítricos marca un verdadero hito para los exportadores de la región, los que podrán enviar importantes volúmenes de clementinas, naranjas y limones directamente desde el puerto de Coquimbo, cumpliendo así con uno de los objetivos de la habilitación del sitio 3 en cuanto a brindar servicios a la carga de la región. Este servicio operará semanalmente hasta fines de junio, atendiendo esta carga en específico, fortaleciendo la cadena logística y potenciando nuestras exportaciones. Desde Empresa Portuaria Coquimbo hemos trabajado coordinadamente a través de la Mesa de Planificación Logística para anticipar escenarios y contribuir, mediante información preventiva, a mitigar posibles congestiones en los accesos al terminal”. Con el cierre de esta temporada, TPC ya trabaja junto a exportadores y servicios públicos en la planificación del próximo ciclo, con el objetivo de seguir fortaleciendo la posición del norte chico como origen confiable de fruta fresca para los mercados internacionales.

10 jul 2026