El producto interior bruto (PIB) de China experimentó una moderación en su ritmo de crecimiento, alcanzando un 0,9% durante el segundo trimestre de 2026. Este dato coincide con el conflicto en Oriente Próximo y refleja una desaceleración de cuatro décimas respecto al 1,3% observado entre enero y marzo, de acuerdo con la Oficina Nacional de Estadística (ONE). Con esto, la segunda economía más grande del mundo registró entre abril y junio su tasa de crecimiento intertrimestral más débil desde el segundo trimestre de 2024.
En términos anualizados, el PIB de China creció un 4,3%, lo que representa una bajada de siete décimas frente al 5% registrado en los tres primeros meses de 2026. Este dato marca el crecimiento más débil desde finales de 2022. Las estimaciones preliminares indican que el PIB en la primera mitad de 2026 aumentó un 4,7%, con una expansión del 3,7% en el sector primario, un 3,9% en la industria y un 5,2% en el sector servicios.
La economía china ha operado dentro de un marco adecuado pese a enfrentar presiones, manteniendo la estabilidad en el empleo y experimentando solo un leve incremento de los precios
El comercio exterior mostró una dinámica positiva, y los nuevos motores de crecimiento han tenido un desarrollo rápido. Según la Oficina Nacional de Estadística de China, el bienestar de la población se ha garantizado de manera sólida y efectiva, destacando la fuerte resiliencia de la economía nacional.