SANTO DOMINGO.- El gobernador del Banco Central de la República Dominicana (BCRD), Héctor Valdez Albizu, proyectó que la economía dominicana crecerá alrededor de un 4.5 % al cierre de 2026, pese a las adversidades del entorno internacional, las presiones energéticas y los riesgos que afectan la estabilidad de los precios.
Al pronunciar el discurso central por el 79.º aniversario del BCRD, Valdez Albizu informó que el Indicador Mensual de Actividad Económica (IMAE) registró un crecimiento interanual de 5.6 % en septiembre, mientras que la expansión acumulada entre enero y ese mes alcanzó el 4.6 %.
Entre las actividades que impulsaron el desempeño económico figuran la construcción, con un crecimiento de 8.2 %; explotación de minas y canteras, 5.2 %; manufactura local, 3.4 %; zonas francas, 2.8 %, y servicios, 4.6 %. Dentro de estos últimos sobresalieron los servicios financieros, con 7.8 %, y hoteles, bares y restaurantes, con 5.6 %.
El funcionario reconoció que la inflación interanual superó temporalmente el límite superior de la meta de 4 % ± 1 %, después de permanecer dentro de ese rango durante 35 meses consecutivos. El indicador alcanzó un máximo de 5.67 % en junio y descendió a 5.12 % en septiembre, impulsado principalmente por las presiones del choque energético internacional.
La inflación subyacente se situó en 4.61 % en septiembre, mientras las expectativas de inflación a mediano plazo permanecieron próximas al 4 %. Para preservar ese anclaje, el Banco Central elevó en septiembre su tasa de política monetaria en 25 puntos básicos, hasta colocarla en 5.50 %.
Valdez Albizu indicó que el crédito privado en moneda nacional creció aproximadamente 7.4 % interanual, con financiamiento dirigido, entre otros sectores, a la construcción, la manufactura y el comercio.
En materia laboral, señaló que la ocupación llegó a 5,271,005 trabajadores durante el segundo trimestre de 2026, para un aumento interanual de 2.9 %, equivalente a unos 147,000 empleos adicionales. La desocupación abierta se situó en 5.3 %, mientras la informalidad alcanzó el 53.8 %.
El gobernador también destacó que la pobreza monetaria descendió a 13.75 % en el segundo trimestre, una reducción de 2.9 puntos porcentuales respecto al mismo período de 2025, según las estimaciones del Comité Técnico Interinstitucional para la Medición de la Pobreza Monetaria.
En el sector externo, las exportaciones totalizaron aproximadamente US$13,200 millones entre enero y septiembre. Durante ese período, el país recibió unos US$9,700 millones por turismo, más de US$9,400 millones en remesas y alrededor de US$4,500 millones en inversión extranjera directa.
Estos ingresos contribuyeron a fortalecer las reservas internacionales, que superaron los US$15,200 millones al cierre de septiembre, equivalentes al 10.5 % del producto interno bruto (PIB) y a 5.4 meses de importaciones. Valdez Albizu informó, además, que el peso dominicano registró una apreciación de 5.4 % frente al dólar durante ese período.
Los activos del sistema financiero ascendieron a RD$4.6 billones en septiembre, con un crecimiento interanual de 10.7 %, mientras el patrimonio aumentó 14.4 %. La morosidad bajó de 1.9 % en septiembre de 2025 a 1.5 % en igual mes de 2026, de acuerdo con los indicadores presentados por el gobernador.
En cuanto a las finanzas institucionales, destacó que el déficit cuasifiscal del Banco Central disminuyó de 1.4 % del PIB en 2020 a 0.5 % en 2025. También anunció que en 2027 entrará en funcionamiento una plataforma de pagos instantáneos disponible las 24 horas, los siete días de la semana, durante todo el año, con acreditación de fondos en segundos.
El gobernador estimó que la economía dominicana generará divisas por unos US$50,700 millones al finalizar el año, con remesas cercanas a US$12,600 millones, exportaciones superiores a US$17,200 millones, ingresos turísticos de aproximadamente US$12,200 millones e inversión extranjera directa por unos US$5,300 millones.
Asimismo, anticipó que la inflación podría retornar al rango meta durante el último trimestre, siempre que se mantengan bajo control los riesgos internacionales y los efectos climáticos sobre la producción agropecuaria.
Las proyecciones oficiales dibujan un panorama de crecimiento y fortaleza externa, aunque persisten desafíos relacionados con los precios, la informalidad laboral y la exposición de la economía dominicana a las fluctuaciones internacionales. La evolución de estos factores será determinante para que las previsiones se traduzcan en mejoras sostenidas para los hogares y los sectores productivos.