El exministro venezolano y empresario colombiano vuelve a quedar bajo control estadounidense tras años de tensión diplomática, acusaciones de blanqueo y un intercambio de presos con Washington.
El Gobierno de Venezuela confirmó este sábado la deportación de Alex Saab hacia EEUU, donde el empresario colombiano enfrenta cargos relacionados con delitos financieros y presunto blanqueo de capitales.
La decisión supone un giro político y judicial de gran alcance tras años de protección pública del chavismo hacia quien fue considerado uno de los principales operadores económicos de Nicolás Maduro.
El anuncio oficial del Servicio Administrativo de Identificación, Migración y Extranjería (Saime) llega después de meses de rumores sobre la situación de Saab, apartado del poder venezolano tras haber ocupado el Ministerio de Industria y Producción Nacional hasta enero de 2026.
La deportación de Saab vuelve a colocar en el centro del tablero geopolítico a una figura clave en las relaciones entre Caracas, Washington y el entramado financiero internacional que sostuvo durante años parte de las operaciones económicas del chavismo.
El organismo migratorio venezolano explicó que la medida fue ejecutada “en cumplimiento de las normativas de la legislación migratoria venezolana” y argumentó que Saab está implicado en “diversos delitos” investigados por las autoridades estadounidenses.
Según distintas investigaciones judiciales en EEUU, Saab habría participado en operaciones de lavado de dinero vinculadas a contratos públicos venezolanos, especialmente relacionados con el programa alimentario CLAP y operaciones internacionales de importación.
La deportación marca un cambio radical respecto a la estrategia seguida por el chavismo desde 2020, cuando Caracas defendía que Saab actuaba como enviado diplomático venezolano
El empresario fue arrestado inicialmente en Cabo Verde en junio de 2020 tras una petición de EEUU, que lo acusaba de mover cientos de millones de euros procedentes de contratos públicos venezolanos mediante estructuras financieras internacionales. Posteriormente fue extraditado a territorio estadounidense en octubre de 2021.
En diciembre de 2023, la Administración de Joe Biden accedió a liberarlo dentro de un intercambio de presos que incluyó a ciudadanos estadounidenses retenidos en Venezuela. Tras regresar a Caracas, Saab fue convertido en símbolo político del chavismo y recibió cargos dentro del Ejecutivo venezolano.
La caída de Saab dentro del poder venezolano se aceleró tras su salida del Ministerio de Industria en enero de 2026. Diversos medios internacionales informaron posteriormente sobre su supuesta detención en Caracas y posibles negociaciones para una nueva extradición hacia EEUU.
El empresario colombiano llegó a convertirse en una de las figuras más influyentes del entorno económico de Maduro. Investigaciones periodísticas y judiciales le atribuyen operaciones comerciales multimillonarias relacionadas con importaciones de alimentos, construcción de viviendas sociales y exportaciones petroleras.
EEUU considera a Saab una figura central en la financiación internacional del chavismo y uno de los principales conocedores de las operaciones económicas del régimen
La agencia AP señaló que la nueva entrega a EEUU podría abrir la puerta a nuevas declaraciones judiciales sobre la estructura financiera del chavismo y sobre operaciones internacionales vinculadas a altos cargos venezolanos.
La deportación de Saab se interpreta como uno de los mayores movimientos políticos realizados por las actuales autoridades venezolanas desde la crisis abierta tras la caída de Maduro a comienzos de 2026.