Una comisión interministerial revisará la importación, distribución y trazabilidad de carburantes y podrá recomendar auditorías y determinar responsabilidades.
El Gobierno de Rodrigo Paz ha ordenado la intervención de YPFB durante un máximo inicial de 180 días para revisar la cadena de combustibles y corregir los problemas de abastecimiento, logística y control que arrastra Bolivia.
El Ejecutivo boliviano ha dado un paso extraordinario ante una crisis energética que se prolonga desde 2024. El Decreto Supremo 5697 establece una intervención temporal de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos con el objetivo declarado de proteger los intereses del Estado y recuperar la eficiencia operativa y administrativa de la petrolera pública. La medida fue aprobada el 1 de septiembre y permite ampliar el periodo de intervención una sola vez durante otros 90 días.
El Gobierno podrá mantener intervenida YPFB hasta 270 días si las deficiencias que motivaron la medida continúan
La intervención no supone la desaparición, liquidación o privatización de YPFB, ni altera su naturaleza jurídica o su estructura institucional. La prioridad será analizar la importación de carburantes, el almacenamiento, el transporte, la distribución, la comercialización y la asignación de volúmenes a las estaciones de servicio.
La operación quedará en manos de una Comisión de Intervención Estatal Extraordinaria formada por representantes de los ministerios de Economía y Finanzas Públicas; Producción Sostenible, Medio Ambiente y Agua; Hidrocarburos y Energías; Obras Públicas, Servicios y Vivienda, además del Viceministerio de Transparencia, Seguridad Jurídica e Integridad Pública.
La comisión tendrá acceso a información administrativa, financiera, técnica y operativa de la compañía y podrá evaluar las decisiones que hayan podido afectar al suministro de combustibles. También estará facultada para recomendar auditorías técnicas, financieras, administrativas, operativas o logísticas.
En caso de que aparezcan indicios de responsabilidades, la documentación podrá ser remitida a organismos como la Contraloría, el Ministerio Público o la Procuraduría. El decreto también contempla la posibilidad de recomendar cambios entre los responsables, ejecutivos o empleados implicados en posibles irregularidades.
La intervención se concentrará especialmente en la comercialización, logística y trazabilidad de gasolina y diésel
La decisión llega en un momento especialmente delicado para el sistema energético boliviano. El país importa aproximadamente el 60% de la gasolina que consume y alrededor del 95% del diésel, después de años de descenso de la producción nacional de hidrocarburos. La propia YPFB reconoce que actualmente apenas produce internamente el 40% de la gasolina utilizada en el país.
La presión también es financiera. La petrolera necesita actualmente recursos equivalentes a unos 77,7 millones de euros semanales para adquirir gasolina y diésel en el exterior, lo que elevaría las necesidades mensuales hasta aproximadamente 310,6 millones de euros. Las cantidades están convertidas a euros utilizando como referencia el tipo de cambio del 2 de septiembre de 2026.
Fuente: YPFB, Gobierno de Bolivia y cálculos sobre el tipo de cambio de referencia del 2 de septiembre de 2026.
Los problemas de suministro se han traducido durante los últimos meses en largas colas de vehículos en distintas ciudades. A las dificultades financieras para financiar las importaciones se han sumado bloqueos de carreteras, problemas logísticos y las denuncias del Ejecutivo sobre el desvío ilegal de carburantes hacia países vecinos.
La crisis de YPFB tampoco se limita a la disponibilidad de combustible. A principios de 2026 se multiplicaron las denuncias de conductores por averías que relacionaban con la calidad de la gasolina.
La propia petrolera reconoció posteriormente deficiencias. Una investigación interna detectó que los bajos niveles de almacenamiento registrados entre 2023 y 2025 favorecieron procesos de oxidación y la acumulación de gomas y sedimentos en los tanques. También identificó la presencia de diolefinas en gasolina importada, compuestos que pueden generar gomas al entrar en contacto con el oxígeno.