CIUDAD DE MÉXICO (EFE).— El Gobierno de México aplazó hasta el próximo 2 de noviembre la aplicación de nuevos controles para determinadas importaciones de preparaciones alimenticias compuestas por azúcar, en medio de una estrategia para aumentar la vigilancia del comercio exterior y proteger a la industria nacional.
La Secretaría de Economía informó ayer viernes que prorrogó la entrada en vigor del permiso previo correspondiente a las mercancías clasificadas bajo la fracción arancelaria 2106.90.99. El requisito estaba previsto para aplicarse desde el pasado 28 de septiembre.
Durante este periodo de transición, estas mercancías “podrán continuar ingresando al país mediante la declaración de la excepción correspondiente”, sin afectar su presentación durante el despacho aduanero.
La dependencia precisó que el aplazamiento no modifica las disposiciones para importaciones correspondientes a otras seis fracciones arancelarias de azúcar y preparaciones alimenticias.
Para estas mercancías, el permiso previo es obligatorio desde el 28 de septiembre, fecha pactada para su entrada en vigor.
Los nuevos controles fueron establecidos después de un incremento de las importaciones definitivas de azúcar. Según datos oficiales, el promedio mensual pasó de 2,185 toneladas entre enero de 2019 y abril de 2023 a 35,872 toneladas entre mayo de 2023 y diciembre de 2025.
La diferencia representa un aumento de 1,542% en el promedio mensual de las compras de azúcar procedente del exterior.
Un acuerdo publicado por la Secretaría de Economía en mayo señaló que ese incremento provocó el desplazamiento de azúcar producida en México. El documento también advirtió sobre la entrada de más de 100,000 toneladas anuales, principalmente procedentes de Guatemala, declaradas como preparaciones o mezclas de azúcar con otras sustancias.
Ante ese escenario, el Gobierno mexicano busca que el permiso previo permita incrementar la trazabilidad de las operaciones y mejorar la vigilancia de productos que contienen aditivos u otras sustancias, pero conservan al azúcar como su componente esencial.
La regulación se suma a otras medidas adoptadas para el comercio exterior de azúcar. En noviembre de 2025, el Gobierno mexicano incrementó los aranceles aplicables a diferentes tipos del producto hasta 156%. Para algunas presentaciones de azúcar líquida refinada e invertida, los gravámenes alcanzaron 210.44%.
El decreto arancelario publicado entonces en el Diario Oficial de la Federación justificó la decisión por las condiciones existentes en el mercado nacional y por la necesidad de brindar certidumbre a la agroindustria azucarera.
La Secretaría de Economía explicó que el aplazamiento anunciado este viernes tiene como objetivo facilitar el cumplimiento de las nuevas disposiciones durante su implementación.
La prórroga también pretende evitar afectaciones a las operaciones de comercio exterior mientras importadores y participantes del sector se adaptan a los requisitos.
Una vez concluido el periodo de transición, el permiso previo para las mercancías clasificadas en la fracción arancelaria señalada comenzará a aplicarse el próximo 2 de noviembre.
México refuerza controles comerciales tras crecimiento en importaciones azucareras