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Nevaco Global
26 de octubre de 2026

Trump no ha frenado la inflación y podría pagar el precio en las urnas

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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, preferiría que los votantes no se preocuparan por la inflación. Pero les resulta difícil ignorarla.

Llenar el tanque de una camioneta básica Ford F-150 ahora cuesta unos 100 dólares, 30 dólares más que hace un año. Las tasas hipotecarias han saltado a niveles que han deprimido las ventas de viviendas. Y durante los últimos 12 meses, los precios al consumidor han subido más rápido que los sueldos, empobreciendo a la familia promedio.

A una semana de las elecciones de mitad de mandato, que servirán como un referéndum sobre su segundo mandato, Trump tiene dificultades para cumplir su promesa de campaña de bajar los costos, aun cuando insiste en que el país ha entrado en una “edad de oro” económica. La misma frustración que impulsó su regreso hace dos años ahora podría costarles a los republicanos el control del Congreso.

“Nuestra nación está mejor ahora que nunca”, insiste Trump durante la campaña, prometiendo que las tasas de interés y los precios del petróleo se desplomarán una vez que la guerra con Irán , que él inició, llegue a su fin.

La palabra “asequibilidad”, sostiene, no es más que “una estafa de los demócratas”, y agrega que “no significa nada para nadie”.

Esa retórica llega mientras los votantes dicen que les cuesta pagar lo básico, como el combustible y los alimentos, y mientras culpan a Trump por los precios más altos, señalando las agresivas políticas arancelarias del presidente republicano y la impopular guerra en marcha con Irán.

Los precios récord del diésel, en particular, han elevado los costos de transporte y agrícolas, creando problemas para los republicanos en estados de tradición conservadora como Iowa, Kansas, Ohio y Texas, donde los demócratas parecen inusualmente competitivos en contiendas que definirán los dos últimos años de Trump en el cargo.

“Los costos de las cosas son absolutamente lo primero de lo que habla la gente, pero también está el hecho de que su salario no está siguiendo el ritmo del costo”, afirmó la presidenta de la AFL-CIO, Liz Shuler. “Es un doble golpe”.

Los precios en las gasolineras se han convertido en un tema primordial para los votantes.

“A la gente le molesta pagar más por la gasolina, y los precios han subido mucho”, señaló Stephen Moore, quien anteriormente asesoró al presidente en temas económicos. “Es frustrante porque Trump ha hecho muchas cosas buenas por la economía. Pero con la situación de Irán, eso realmente ha tenido un gran efecto en la economía, y los republicanos pueden pagar un precio alto por eso”.

Misty Reeder, de 48 años, dijo que se considera “en el medio” políticamente, pero que marcó a todos los demócratas en su boleta en Easley, Carolina del Sur.

“He notado que las cosas se han ido poniendo mucho más difíciles”, comentó Reeder, quien recibe pagos por discapacidad. “Lo oyes en todas partes a donde vas”.

En los seis años que ella y su esposo han estado alquilando su vivienda, Reeder dijo que el alquiler les había aumentado en cientos de dólares.

“Algo tiene que ceder”, expresó. “Es como una represa: la presión es demasiada y se va a romper”.

Sandra Capell, de 69 años, dijo que quiere “ver algún cambio” en lo que respecta a la economía, aunque votó republicano en Easley, que forma parte de la conservadora región Upstate de Carolina del Sur.

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