Al menos diez personas han muerto en un ataque ruso con misiles contra un buque mercante que transportaba maíz cerca de la ciudad portuaria ucraniana de Odesa, según ha informado este lunes la Autoridad de Puertos Marítimos de Ucrania. Los fallecidos son nueve tripulantes y un práctico marítimo ucraniano. Los otros ocho integrantes de la tripulación fueron rescatados.
El carguero, de propiedad turca y bajo bandera de Guinea-Bisáu, fue alcanzado a última hora de la tarde del domingo. Los servicios de emergencia lograron rescatar a ocho personas que se encontraban a bordo.
La embarcación, identificada por la Armada ucraniana como Golden Leo, transportaba maíz y contaba con una tripulación formada por ciudadanos de India y Siria, además de un ucraniano. Las primeras informaciones difundidas por Kiev situaban el balance en seis muertos y cuatro desaparecidos.
Según las fuerzas navales ucranianas, Rusia empleó tres misiles de crucero Kh-59 y Kh-69 contra el barco. Al menos uno de los proyectiles impactó en la superestructura de la embarcación y provocó un incendio en la cubierta.
“Se trata de otro ataque deliberado de Rusia contra un barco civil desarmado, bajo bandera extranjera y que no representaba ninguna amenaza militar”, ha denunciado la Armada ucraniana, que calificó el bombardeo de acto de “terrorismo” y acusó a Moscú de violar el derecho internacional humanitario.
Ataque reciente contra áreas civiles en la región de Odesa EFE
Los ataques rusos han causado al menos 28 muertos en la región de Odesa desde comienzos de julio, según ha informado este lunes el gobernador regional, Oleh Kiper.
“Desde principios de julio, la región de Odesa ha estado sometida a bombardeos diarios y constantes. Ha habido jornadas en las que se declararon entre trece y quince alertas aéreas”, ha explicado Kiper a la televisión ucraniana.
La región de Odesa, una de las principales puertas de salida de las exportaciones agrícolas ucranianas, ha sido objeto de una creciente campaña de ataques rusos contra sus puertos, almacenes e infraestructuras logísticas, así como contra los barcos que operan en sus aguas.
Dos personas murieron el viernes a bordo de un buque atracado en el puerto ucraniano de Mikoláyiv, mientras que otras cinco perdieron la vida el 13 de julio en un ataque ruso contra una embarcación que descargaba fertilizantes en un puerto de la región de Odesa.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha asegurado este lunes que sus fuerzas habían atacado instalaciones logísticas rusas y un depósito de petróleo en la región de Moscú, situada a más de 400 kilómetros de la frontera con Ucrania.
“Estamos respondiendo, de manera justa, a cada ataque ruso contra nuestras ciudades y comunidades”, afirmó Zelenski en un mensaje publicado en la red social X.
El mandatario no ha ofrecido más detalles sobre los objetivos alcanzados ni sobre los daños causados, mientras que las autoridades rusas no habían confirmado inicialmente el alcance de los ataques.
La operación se enmarca en la campaña ucraniana contra centros logísticos, instalaciones energéticas y otras infraestructuras situadas en territorio ruso que Kiev considera vinculadas al abastecimiento y la financiación del Ejército de Moscú.
Ucrania también ha intensificado este mes los ataques con drones contra petroleros y cargueros que utilizan puertos ocupados por Rusia en el mar de Azov o transportan mercancías desde la costa suroccidental rusa.