El ministerio de la Producción de Ecuador, Luis Jaramillo, en una reunión en Guayaquil el 23 de julio de 2026.
El Gobierno de Estados Unidos anunció este 23 de julio de 2026 nuevos aranceles de entre el 10% y el 12,5% a las importaciones procedentes de 60 países y economías, incluido Ecuador.
Según la información oficial, Estados Unidos mantendrá un arancel del 10% bajo la Sección 301 para Ecuador, como parte de la revisión comercial sobre importaciones relacionadas con trabajo forzoso. El país integra el grupo de 17 economías a las que se aplicará esa tasa, inferior al arancel del 12,5% que enfrentará el resto de las economías investigadas.
La medida ya generó la primera reacción del Gobierno ecuatoriano. El ministro de la Producción, Luis Jaramillo, aseguró en redes sociales que "esta Cartera de Estado continuará realizando el seguimiento permanente a este proceso y activará las instancias técnicas, administrativas y diplomáticas que correspondan para salvaguardar los intereses del sector productivo y exportador ecuatoriano".
@Produccion_Ecu hace un llamado a quienes exportan hacia los Estados Unidos de América, a estar vigilantes ante cualquier cambio en la política arancelaria de dicho país, que pueda producirse en los próximos días, en reemplazo a la sobretasa que vence. pic.twitter.com/D315aBeWr8
Para los nuevos aranceles, el gobierno de Trump se ampara en una investigación sobre "esfuerzos insuficientes para combatir el trabajo forzoso", una medida que llega a horas de que expire el actual arancel global temporal del 10 % impuesto por Washington.
El informe de la oficina del Representante Comercial (USTR por sus siglas en inglés) concluye que Ecuador es una de las seis economías, entre las 60 investigadas, que sí ha impuesto una prohibición a la importación de productos elaborados bajo trabajo forzoso, pero que son insuficientes.
"Si bien reconocemos que Ecuador impuso recientemente dicha prohibición, no existen pruebas de investigaciones, incautaciones u otras medidas coercitivas realizadas hasta la fecha".
Además, considera que Ecuador tampoco ha tomado medidas con respecto a los bienes que presentan un riesgo conocido de trabajo forzoso ni ha "abordado de manera integral la producción de bienes procedentes de trabajo forzoso en regiones de interés".
Por lo tanto, según la USTR, "Ecuador presenta deficiencias en la aplicación de su prohibición de importación de bienes procedentes de trabajo forzoso de manera que produzca el efecto deseado".
Los resultados de la investigación determinan que la falta de imposición y aplicación efectiva de una prohibición a la importación por trabajo forzoso "son irrazonables y representan una carga o restringen el comercio de los Estados Unidos".
El documento indica que, en muchos casos, los productos elaborados bajo trabajo forzoso compiten directamente con las exportaciones estadounidenses. Por ejemplo, menciona que, entre 2021 y 2025, las economías investigadas importaron arroz de Birmania, tabaco de Malaui o algodón de China, al tiempo que importaban uno o más de estos productos de Estados Unidos.
Sobre el caso del algodón, el listado incluye a Ecuador, al comparar las importaciones desde Estados Unidos y China, entre 2021 y 2025. Los datos muestran que los envíos de algodón desde China superaron a los del país de Norteamérica. Además, la diferencia ha ido creciendo en los últimos tres años.
En 2025, las importaciones de algodón provenientes de Estados Unidos alcanzaron un valor de USD 20 millones, mientras las de China llegaron a USD 48 millones, una diferencia de 140%. Ecuador mantiene un acuerdo comercial con China desde 2024, lo que ha impulsado las importaciones desde ese mercado.
Los nuevos aranceles, anunciados por la oficina del Representante Comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, pretenden sustituir el arancel global temporal del 10% impuesto por Trump, que expira este viernes en la mañana, y representa una nueva fase en la guerra comercial impuesta por el republicano desde abril de 2025.