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Las exportaciones panameñas lograron mantener una trayectoria positiva durante el primer semestre de 2026 pese a un escenario marcado por la lenta recuperación del sector bananero, las tensiones arancelarias internacionales y las dificultades que todavía enfrentan algunas actividades productivas.
Entre enero y junio, las exportaciones de bienes alcanzaron $534.6 millones, mientras que, al incorporar las operaciones de zonas francas y otros regímenes especiales, el valor exportado por el país se acerca a $750 millones.
Por destino, Estados Unidos se mantuvo como el principal mercado de las exportaciones panameñas, con $92.7 millones, seguido de Países Bajos, con $67.2 millones; China continental, con $43.9 millones; Taiwán, con $39.5 millones; Costa Rica, con $37.6 millones; India, con $27.5 millones; Guatemala, con $22.7 millones; y México, con $20.9 millones durante el primer semestre de 2026.
Para Arturo Siu, presidente de la Asociación Panameña de Exportadores (APEX), el resultado del primer semestre es alentador, especialmente por las condiciones bajo las cuales se produjo.
Según explicó, las exportaciones se encuentran entre 3% y 4% por encima del mismo período del año anterior, aun cuando actividades importantes todavía no han recuperado completamente su capacidad.
“Estamos súper positivos con la primera mitad del año, pero estoy más positivo aún con la segunda mitad”, sostuvo Siu, destacando que Panamá no esté entre los países de la región sujetos a los nuevos aranceles de 10% o más de Estados Unidos.
Considera que esta diferencia frente a competidores centroamericanos podría favorecer las exportaciones panameñas, aunque advirtió que su impacto solo podrá medirse con mayor certeza hacia finales de año.
A esto se suma la cercanía de Panamá con mercados como Estados Unidos, Canadá, el Caribe y Sudamérica, especialmente ante el encarecimiento de los fletes desde Asia y las interrupciones derivadas de los conflictos internacionales.
El presidente de APEX también resaltó el crecimiento de los productos industriales y manufacturados, menos expuestos a las condiciones climáticas que la producción agrícola.
Sobre esta última, reconoció que todavía es difícil determinar cuánto podría afectar El Niño a cultivos destinados a la exportación, un factor que genera incertidumbre para la segunda mitad del año.
Los camarones y langostinos congelados fueron el principal producto exportado, con $66.1 millones y una participación de 12.4%. Le siguieron los bananos, con $48 millones; madera en bruto, con $32.9 millones; aceite de palma, con $27 millones; desperdicios y desechos de fundición, con $22 millones; sandías, con $20.9 millones; medicamentos, también con $20.9 millones; y azúcar de caña, con $19.3 millones.
Frente a ese panorama, Siu considera que el desafío no consiste únicamente en encontrar nuevos compradores, sino también en determinar cuánta capacidad tienen realmente las empresas panameñas para aumentar la producción. Un crecimiento sostenido exige capital, maquinaria, personal, materias primas, infraestructura y financiamiento, acotó.
Una de las apuestas inmediatas será el Caribe, mercado que, según Siu, ha mostrado uno de los mayores ritmos de crecimiento para los productos panameños. APEX prepara junto con el Ministerio de Comercio e Industrias una misión comercial a Curaçao entre el 18 y el 21 de agosto, que reunirá compradores de Curaçao, Aruba, Bonaire y otras islas.