Mientras algunos sectores comienzan a mostrar señales de recuperación y otros siguen atrapados en la recesión, los próximos 18 meses pondrán a prueba la capacidad del gobierno para reactivar el consumo y la actividad económica sin recurrir a la emisión ni a la devaluación.
Toda metamorfosis implica una etapa incómoda. La oruga deja de ser oruga mucho antes de convertirse en mariposa. Durante un tiempo no es una cosa ni la otra. Se encierra en una crisálida, se transforma internamente y atraviesa un proceso que desde el exterior puede parecer inmóvil, aunque en realidad todo está cambiando.
Después de décadas de déficit fiscal, inflación crónica, emisión monetaria y una economía cada vez más dependiente del Estado, el gobierno de Javier Milei inició un proceso de transformación cuyo punto de partida quedó sintetizado en una frase que ya forma parte de la historia política reciente: "No hay plata".
La economía del “argentino de a pie”: qué resignan los hogares para llegar a fin de mes
Aquellas palabras pronunciadas el 10 de diciembre de 2023 marcaron el ingreso de la economía argentina a una etapa completamente distinta. Superávit fiscal, disciplina monetaria, reducción del gasto público, desregulación y apertura económica comenzaron a constituir los pilares de un modelo que busca modificar estructuralmente el funcionamiento del país.
Pero toda metamorfosis plantea una pregunta inevitable. ¿Logrará Argentina convertirse en mariposa o quedará atrapada a mitad del proceso?
Con esa inquietud consulté a dirigentes políticos, economistas, empresarios y referentes sectoriales de distintos ámbitos. Aunque sus respuestas fueron diversas, todos coincidieron en un punto: la Argentina atraviesa una transformación profunda cuyos resultados definitivos todavía están por verse.
El ex vicepresidente (@carlosruckauf) fue uno de los entrevistados más optimistas respecto del futuro argentino. Considera que la política económica actual proporciona un blindaje importante frente a eventuales turbulencias internacionales y sostiene que Argentina aparece ante el mundo como una tierra de paz en un escenario global crecientemente conflictivo.
Desde su perspectiva, la estabilidad macroeconómica y la abundancia de recursos estratégicos podrían convertir al país en un destino atractivo para inversiones que hoy buscan refugio en economías previsibles.
Si hubiera que identificar al entrevistado más optimista respecto de la analogía planteada, probablemente sería Víctor Tonelli (@victortonelliagro).
El consultor agropecuario aseguró que la ganadería atraviesa uno de los mejores momentos de las últimas cinco décadas y llegó a afirmar que, en determinados sectores del agro, la mariposa ya comienza a asomar desde la crisálida.
Para Tonelli, la recuperación del sector exportador constituye una evidencia concreta de que la transformación ya está produciendo resultados.
Aunque respalda el rumbo económico general, Lázzari (@gustavolachalazzari) introdujo una advertencia importante.
El economista y empresario pyme reconoció que muchos analistas subestimaron el nivel de endeudamiento acumulado por familias y pequeñas empresas antes del inicio de esta transformación.
La discusión ya no parece girar alrededor de si existe crecimiento o no. La verdadera pregunta es quiénes están participando de ese crecimiento"