El Banco Central de la República Argentina (BCRA) cerró julio con un saldo comprador en el mercado de cambios, aunque las reservas internacionales sufrieron una fuerte caída durante la última jornada del mes. La entidad conducida por Santiago Bausili compró este viernes US$ 46 millones y llevó a US$ 2.163 millones el total adquirido durante julio. En la semana la autoridad monetaria compró US$ 226 millones, mientras que en lo que va de 2026, las compras acumuladas alcanzaron los US$13.366 millones, de acuerdo con los datos preliminares.
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Sin embargo, las reservas internacionales brutas retrocedieron US$ 1.406 millones en la rueda y finalizaron el mes en US$ 47.596 millones. En lo que va del año, las reservas internacionales brutas crecieron en US$ 6.431 millones
La diferencia entre las compras de divisas realizadas por el Banco Central y la evolución del stock bruto responde a que las reservas también se encuentran afectadas por los pagos de deuda, los movimientos de depósitos en dólares, las operaciones del Tesoro y las variaciones en la cotización del oro y de las monedas que integran los activos de la autoridad monetaria.
El economista Javier Giordano destacó que la adquisición realizada en la última rueda representó el 6,7% del volumen negociado en el Mercado Libre de Cambios (MLC).
La intervención se ubicó, además, por debajo del promedio diario registrado durante julio, que alcanzó los US$103 millones. “BCRA compra US$ 46 millones, equivalente al 6,7% del volumen operado en el MLC y por debajo del promedio del mes de US$ 103 millones”, señaló Giordano en su cuenta de X.
Así, julio terminó como uno de los meses con mayor volumen de compras de divisas de 2026. La autoridad monetaria consiguió incorporar más de US$ 2.100 millones y mantuvo la intervención compradora que caracterizó a gran parte del año.
El resultado también muestra que la acumulación de reservas brutas no replica de manera lineal las compras realizadas en el mercado. Si bien el BCRA adquirió más de US$ 13.300 millones durante 2026, una parte de esos recursos fue utilizada para atender obligaciones y movimientos financieros del sector público.
A las compras realizadas por el Banco Central se sumó una mejora en el balance cambiario. Según destacó el economista Salvador Vitelli a partir de datos del BCRA, la cuenta corriente cambiaria registró en junio un superávit de alrededor de US$ 860 millones y acumuló su tercer mes consecutivo con saldo positivo.
El resultado estuvo explicado principalmente por el intercambio de bienes, que dejó un superávit de US$ 3.018 millones. En sentido contrario, la cuenta de servicios arrojó un déficit de US$ 627 millones y los pagos vinculados con el ingreso primario, que incluyen intereses y utilidades, generaron una salida neta de US$1.567 millones. Por su parte, el ingreso secundario aportó un saldo favorable de US$33 millones.
La cuenta corriente cambiaria había mostrado resultados positivos de US$ 355 millones en abril y de US$ 1.872 millones en mayo, antes de alcanzar cerca de US$860 millones en junio.
El economista Federico Machado estimó que las reservas netas del Banco Central se ubicaron al cierre de julio en US$11.366 millones, en un mes que habría mostrado una fuerte mejora tanto en las tenencias brutas como en los activos de disponibilidad inmediata.
“Las reservas cierran uno de los mejores julios de todos los tiempos, con un aumento de US$3.300 millones en las brutas y de más de US$7.000 millones en las supernetas”, sostuvo Machado, aunque aclaró que se trata de cifras aproximadas debido a que todavía resta conocer información necesaria para completar el cálculo.
El fortalecimiento de las reservas constituye uno de los principales objetivos del programa económico y uno de los indicadores seguidos de cerca por el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Durante su visita a la Argentina, la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, destacó la acumulación de reservas, la desaceleración de la inflación, la disciplina fiscal y la mejora del perfil de riesgo soberano alcanzadas por el Gobierno.