La fractura en la relación entre el Gobierno y Bruce Mac Master, presidente de la Andi, derivó en la salida del dirigente gremial tras 13 años al frente del cargo. Crónica de una renuncia anunciada.
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Después de semanas de tensiones en las que se evidenció la ruptura en la relación entre el Gobierno de Abelardo De La Espriella y Bruce Mac Master, presidente de la Asociación Nacional de Empresarios (Andi), este jueves el dirigente gremial dio un paso al costado.
En una carta de tres páginas, Mac Master anunció la renuncia a su cargo, que venía desempeñando desde 2013, cuando reemplazó a Luis Carlos Villegas.
En la dimisión, Mac Master afirmó: “He llegado a la conclusión de que me corresponde poner fin a mi ciclo al frente de la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia, Andi, y he puesto esta decisión en conocimiento de la Junta de Dirección General”.
Y añadió: “No puedo permitir que circunstancias externas a la Asociación terminen afectando a sus afiliados, sus libertades o su normal desempeño; tampoco al equipo de trabajo de la Asociación, ni a su capacidad para actuar, gestionar, representar al sector productivo y contribuir al país. Sinceramente siento que debo contribuir a detener los efectos de esta situación”.
Sin embargo, el escenario era insostenible. Las tensiones desgastaron, incluso, a los mismos empresarios que veían con preocupación cómo la interlocución con el Gobierno se perdía en momentos fundamentales para el crecimiento económico, la reconstrucción tras la tragedia del terremoto del pasado 10 de agosto, el desarrollo de la inversión y la confianza en el tejido empresarial.
Mac Master ha sido considerado un alfil cercano a Juan Manuel Santos, con quien De La Espriella tiene profundas diferencias, a tal punto que el exmandatario no fue invitado a la posesión presidencial.
El presidente saliente de la Andi, en su paso por el sector público, ejerció dos importantes cargos en la primera administración Santos: fue viceministro de Hacienda y, además, el primer director del Departamento de Prosperidad Social (DPS). En ese mandato, también fue alcalde encargado de su ciudad natal: Cartagena.
Además, la exsenadora y excandidata presidencial Paloma Valencia, quien lanzó fuertes ataques contra De La Espriella en la campaña presidencial, expresó públicamente su respaldo a la continuidad de Mac Master al frente de la Andi. Afirmó que él debía permanecer en el cargo, destacando su gestión y defensa de la institucionalidad durante los cuatro años del gobierno de Gustavo Petro. Mac Master fue cercano a Valencia en la primera vuelta.
La primera señal del distanciamiento con el Gobierno se dio apenas días después de la posesión de De La Espriella como jefe de Estado. La semana siguiente al acto, la Andi llevó a cabo en Cartagena el Congreso Empresarial Colombiano, uno de los eventos más importantes del país en la agenda gremial. Aunque de por medio estuvo el terremoto del 10 de agosto, que afectó gran parte del suroccidente colombiano, el jefe de Estado no asistió y tampoco lo hizo ninguno de sus ministros.
No fue una señal aislada. Después de cuatro años en los que el sector empresarial tuvo serias diferencias y desavenencias con el Gobierno Petro, el triunfo del candidato proempresa y promercado daba al sector privado un mensaje de tranquilidad.
Sin embargo, en el caso de la Andi, no fue así. En el congreso del gremio y tras la tragedia del terremoto, se sintió la distancia con el Ejecutivo.
En el evento gremial, las empresas agrupadas hicieron donaciones por más de 200.000 millones de pesos, pero el Gobierno no las visibilizó. De hecho, el presidente De La Espriella agradeció a cada uno de los empresarios que entregaron recursos, a líderes corporativos, como los representados en ProPacífico, y hasta gestiones gremiales como la de Asobancaria reduciendo tasas, pero no así a los aportes de los afiliados a la Andi.
Los recursos entregados por los empresarios más otras contribuciones sumaron un recaudo superior a los 2 billones de pesos, históricamente la cifra más alta de aportes privados para enfrentar una tragedia en Colombia.