La decisión de Trump frena sanciones al sector energético ruso y provoca el rechazo de Zelenski, mientras Moscú celebra el alivio de las restricciones
Washington, Estados Unidos. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, eliminó un paquete de sanciones contra Rusia mediante una orden ejecutiva firmada dos días antes de su entrada en vigor. La decisión provocó críticas de Ucrania y fue celebrada este sábado por Moscú.
La medida dejó sin efecto la denominada Ley Lindsey Graham, aprobada por el Congreso estadounidense. Esta legislación contemplaba aranceles de hasta el 100% contra los principales compradores de petróleo y gas rusos, entre ellos China e India.
También establecía restricciones contra altos funcionarios rusos, el sector de defensa y la llamada flota fantasma, integrada por buques petroleros utilizados por Moscú para evadir las sanciones occidentales.
Trump justificó la suspensión de estas medidas en los intereses nacionales de Estados Unidos.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, criticó la decisión y aseguró que el alivio de las sanciones beneficia económicamente a Vladímir Putin. Según el mandatario, reducir la presión sobre Rusia favorece la continuidad de los ataques contra Ucrania.
“En Estados Unidos se tomó lamentablemente la decisión de desestimar por completa la Ley Lindsey Graham, que debía ejercer una presión eficaz sobre Rusia para terminar esta guerra. Esa ley podría haber ayudado enormemente, ¡y todavía puede!”, escribió Zelenski en redes sociales.
Por su parte, Kirill Dmitriev, emisario de Putin, celebró la decisión y la calificó como un acontecimiento histórico. También sostuvo que la aplicación de las sanciones habría perjudicado a la economía estadounidense y a los mercados internacionales.
La eliminación de las sanciones ocurrió después de que Trump y Putin alcanzaron un acuerdo para el suministro de diésel ruso a los mercados estadounidense e internacional, a cambio de un alivio de las restricciones impuestas por Washington.
El pacto se produjo en medio del aumento de los precios de los combustibles, asociado con la guerra contra Irán iniciada en febrero por Estados Unidos e Israel.
La decisión también coincide con las elecciones legislativas del 3 de noviembre, en las cuales Trump busca conservar la mayoría republicana en el Congreso.
Las relaciones entre Washington y Kiev se deterioraron tras el acuerdo energético. Zelenski cuestionó el acercamiento entre Trump y Putin, mientras Ucrania reanudó los ataques contra refinerías rusas en respuesta a los bombardeos de Moscú.
Ante este escenario, el mandatario ucraniano viajó a Bruselas el viernes para solicitar más de $70.000 millones adicionales a sus aliados europeos. Los recursos se destinarían a financiar las operaciones militares durante 2027.
El presidente francés, Emmanuel Macron, señaló que todavía era prematuro definir una cifra, pero reiteró el respaldo europeo a Ucrania.
Zelenski también denunció restricciones en los servicios satelitales de SpaceX, empresa de Elon Musk, utilizados por las fuerzas ucranianas en sus operaciones defensivas.