La relación bilateral entre el Perú y Australia atraviesa un periodo de consolidación y dinamismo, sustentado tradicionalmente en la cooperación minera y en una visión compartida para encarar los desafíos de la transición energética, la innovación tecnológica y la sostenibilidad ambiental.
En entrevista con el Diario OficialEl Peruano, el embajador de Australia en el Perú, James Yeomans, destaca el marcado interés del capital de su país por diversificar las inversiones hacia sectores clave como la infraestructura y los servicios conexos. Asimismo, enfatiza el valor estratégico de la geografía peruana para consolidarse como un nodo comercial y logístico en la región.
¿Cuál es la situación actual de las relaciones entre Perú y Australia?
–Ambos países mantenemos un vínculo bilateral muy sólido, cuyo pilar fundamental ha sido el sector minero durante muchos años. Compartimos una larga trayectoria en el desarrollo de recursos minerales y la convicción de que el futuro de esta actividad dependerá de nuestra capacidad para innovar e incorporar nuevas tecnologías, además de operar con responsabilidad y sostenibilidad crecientes.
–¿Las empresas australianas tienen interés en invertir en el Perú?
–Australia y sus empresas creen en el futuro de la nación peruana por su gran potencial; por ello, sus firmas buscan aportar capital mediante tecnología y estándares superiores, lo que generará abundantes puestos de trabajo.
–¿La minería es el sector más atractivo o hay otros que también despiertan interés?
–En general, todos los ámbitos; sin embargo, ambas naciones compartimos la tradición extractiva, por lo que poseemos amplia experiencia e innovaciones para aprovechar conjuntamente, dado que el horizonte de este rubro representa un gran desafío compartido.
–El Perú posee un destacado potencial y reservas de los denominados metales críticos, relevantes para la transición energética mundial. En tal sentido, ¿cómo podría aportar Australia al desarrollo de una industria extractiva del mañana?
–Hay muchos factores, pero no solo involucremos a las empresas mineras, sino también a todos los servicios necesarios que requiere el sector, incluyendo la educación. Por ejemplo, hay muchos ingenieros de Perú que estudiaron en Australia y regresaron para contribuir con el desarrollo técnico, profesional y tecnológico de la minería y sus actividades conexas.
–¿Cómo evoluciona el intercambio comercial entre el Perú y Australia?
–Registramos un tráfico mercantil dinámico, principalmente en bienes agrícolas, turismo y educación. Sin embargo, conviene resaltar la inversión ejecutada por la firma Bradken, destinada a la edificación de su planta en Chilca (Cañete, Lima), donde se elaborarán insumos para su posterior exportación hacia los mercados sudamericanos.
–¿La ubicación estratégica del Perú habrá contribuido a esa decisión?
–Sí, en efecto. Nuestra nación ocupa una posición privilegiada en la región; no constituye únicamente un territorio extractivo, sino que posee la capacidad de consolidarse como un eje comercial para los envíos hacia otros destinos.
–Ciertamente, al Perú le resta desplegar una amplia infraestructura, como ferrocarriles y puertos. ¿Existen firmas australianas interesadas en explorar tales oportunidades de inversión?