La actividad minera en el Perú con todo el encadenamiento productivo que genera en sus operaciones tiene un mejor panorama internacional por la demanda de minerales críticos que necesita el avance tecnológico a nivel mundial.
Recientemente el Boletín Estadístico Minero (BEM) del Ministerio de Energía y Minas (Minem), señala que
la inversión minera en el Perú entre enero y julio del presente año sumó 4,117 millones de dólares, monto mayor en 45% respecto al similar periodo del 2025 (2,389 millones de dólares).
El Minem explicó que este resultado, fue impulsado principalmente por “las inversiones orientadas al desarrollo de infraestructura, la preparación y desarrollo de las operaciones, así como a la ejecución de actividades y componentes vinculados con el fortalecimiento de las capacidades productivas y la continuidad operativa de las unidades mineras”.
En detalle, el Minem indicó queel rubro “Desarrollo y Preparación” registró el mayor crecimiento acumulado de inversión de enero a julio de este año, que fue de 108.7% respecto del similar periodo del 2025; seguido de “Infraestructura (70.5%), Otros (66.7%), Planta Beneficio (21.3%), Equipamiento Minero (3.8%) y Exploración (2.8%).
Asimismo, las exportaciones mineras peruanas alcanzaron los 42,221 millones de dólares de enero a julio de este año, cantidad que significa un crecimiento de 56%, respecto a los 27,061 millones del similar periodo de 2025.Además Perú tiene una cartera de inversión minera de 66 proyectos con un valor de 64,075 millones de dólares y una cartera de exploración minera por 757 millones de dólares en 69 proyectos, según el BEM del Minem.
Pero ¿Cuál es el panorama para la inversión minera en el Perú para los próximos años? Al respecto,el vicepresidente de Relaciones Externas y Sostenibilidad de Newmont para Latinoamérica, Darío Zegarra,remarcó que el Perú tiene una tradición minera milenaria y siempre ha sido un destino interesante para las empresas a nivel global.“Sin duda se nos presenta una oportunidad sin comparación, el mundo entero ha decidido que debemos dejar los combustibles fósiles para aspirar a las energías renovables. Eso en sí mismo le da una oportunidad excepcional al Perú. Nosotros tenemos que reconocer que esa transición de matriz energética global significa básicamente cobre”,declaró Zegarra al
“La energía renovable se transporta por cables de cobre, esa demanda que además se suma a la que está generando la inteligencia artificial, los centros de datos y la digitalización del planeta, nos genera una oportunidad para el Perú en particular”,enfatizó.
del portafolio de proyectos mineros por 64,000 millones de dólares que tiene el Perú, el 70% está referido al cobre.
“Eso nos deja con una posición expectante, considerando que somos la segunda reserva mundial de cobre y eso creo que debe ser central en nuestra reflexión en el país, porque allí hay una oportunidad”, dijo.
“El mercado está demandando lo que nosotros tenemos y no solamente lo tenemos en nuestra geología, sino que además tenemos un ecosistema empresarial, un ecosistema de consultores, profesionales, técnicos que están a la altura para competir a nivel global cuando se dé la oportunidad”, afirmó.
Al respecto, para concretar los proyectos de inversión, surge la pregunta ¿Qué hace falta?“Nos falta un proceso regulatorio mucho más predecible. Hoy tenemos en las normas unas consideraciones y plazos que en la práctica difícilmente se cumplen. Ahí hay una oportunidad que tenemos que destrabar”,enfatizó Zegarra.
Sin embargo, señaló que el destrabe no significa relajar los estándares ambientales, refirió que hay estudios con evidencias que ha compartido la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía (SNMPE), de un número de procesos administrativos que se deben cumplir, pero que pueden ser reevaluados.
“Creemos que los estándares ambientales, los estándares regulatorios no tienen por qué cambiar, podemos ser igualmente rigurosos, pero también predecibles en el proceso”, afirmó
“Más que celeridad es predictibilidad, creo que la celeridad puede ser un segundo desafío, empecemos por la predictibilidad, empecemos por lo que está escrito se pueda cumplir. Hoy es impredecible saber cuánto tiempo tarda un proyecto en aprobarse. Eso tenemos que enfrentarlo, eso tenemos que discutirlo y tenemos que resolverlo”, indicó.