Pamplona
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10·07·26
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15:19
Victoria entregándole sus flores a San Fermín
Iñaki Porto
La llegada del ecuador de las fiestas solo significa una cosa: los txikis se convierten en los protagonistas de la jornada. A primera hora de la mañana, San Fermín ha salido de su capilla para recibir a cientos de niños que esperaban con ansias para entregarle flores blancas y rojas en el Rincón de la Aduana. A diferencia de otros años, la tradicional ofrenda se ha producido a las 10,00 horas de la mañana, una hora antes de lo normal, para permitir que los más pequeños asistieran al Chupinazo Txiki, algunos de los asistentes han notado este cambio, "Nunca había venido tan pronto" exclamaban.
Las familias han acompañados a los niños en la entrega de flores. El párroco de la iglesia de San Lorenzo, Francisco Javier Leoz, ha confesado: "Gracias a los papás todos vosotros queréis a San Fermín". Para muchos, ha sido la primera vez que se han podido acercar tanto a San Fermín, como Victoria, de siete años: "Es la primera vez hago la ofrenda, hemos comprado las flores esta mañana, antes de venir", cuenta emocionada. Otros, en cambio, acumulan ya más de una cita con el santo, como Juan Carlos: "Somos prácticamente de aquí, llevamos cuarenta y tantos años y ahora venimos con nuestros nietos. Venimos desde que Emma (su nieta) nació hace seis años y desde el año pasado acompañada de su hermano pequeño"
Un grupo de niños en la ofrenda a San Fermín Iñaki Porto
Entregar flores rojas y blancas la mañana del 10 de julio va más allá de una simple ofrenda. Pequeños y jóvenes acuden cada año para pedirle a San Fermín por ellos y por sus familias. Como Daniela, de 14 años, que, junto a su hermana Claudia, confiesa: "Venimos desde hace unos años, desde que somos pequeñas. Siempre con nuestra familia, es un día especial".
Al son de las jotas, los niños y niñas han podido formar parte del núcleo de las fiestas. Sin perder de vista el reloj, ya que apenas a unas calles de distancias, minutos más tarde se produciría el primer Chupinazo Txiki.