Volver a la edición
Nevaco Global
28 de septiembre de 2026

Pánico energético en Europa: el plan de Trump con el diésel amenaza el invierno más crítico

Cargando análisis estratégico...

El diésel se ha convertido en el nuevo frente de la crisis energética mundial. La posibilidad de que Donald Trump limite o suspenda temporalmente las exportaciones estadounidenses ha encendido las alarmas en Bruselas justo cuando Europa afronta un mercado internacional de combustibles especialmente tensionado. El presidente de EE UU ha respaldado públicamente la idea de restringir las ventas al exterior para contener el precio que pagan los consumidores y los sectores productivos estadounidenses, mientras su Administración estudia todavía si una prohibición total o parcial sería viable.

El comisario de Energía, Dan Jørgensen, ha pedido a Washington mantener el “libre flujo” de diésel y ha advertido de que el próximo invierno puede ser el más difícil para Europa desde la crisis energética de 2022. El temor no es tanto a un desabastecimiento inmediato como a que desaparezca una parte relevante de la oferta internacional y los precios vuelvan a dispararse.

La amenaza estadounidense llega en el peor momento posible para el mercado europeo. Los precios mundiales del diésel han alcanzado máximos históricos después de que la guerra en Oriente Próximo y el conflicto entre Rusia y Ucrania hayan reducido la disponibilidad de producto refinado. Rusia ha perdido capacidad exportadora, mientras los ataques contra instalaciones energéticas y las dificultades para transportar crudo y productos refinados han reducido todavía más el margen de maniobra de las refinerías.

Washington ha sido durante los últimos años uno de los principales proveedores energéticos de Europa y una pieza fundamental para reducir la dependencia europea de Rusia. Ahora, una decisión de Washington destinada a proteger al consumidor estadounidense podría trasladar parte de la presión al mercado europeo.

El diésel estadounidense tiene un peso especialmente importante porque el mercado mundial opera actualmente con una capacidad de refino muy ajustada. Las refinerías están trabajando cerca de niveles elevados de utilización y existen pocas posibilidades de aumentar rápidamente la producción para compensar una nueva pérdida de exportaciones. Las existencias estadounidenses siguen por debajo de la media estacional pese al incremento de la producción.

De ahí que Bruselas tema que un recorte de las ventas estadounidenses no sea una operación aislada. El combustible que deje de salir de Estados Unidos tendría que ser sustituido por barriles procedentes de otros mercados, precisamente cuando esos mercados también están sometidos a fuertes tensiones.

El problema se refleja ya en los precios. El diésel europeo ha duplicado con creces sus niveles de comienzos de año en los mercados de futuros, mientras en EE UU el precio minorista ha superado por primera vez los seis dólares por galón y se ha situado alrededor de los 6,50 dólares.

La propuesta tiene además una dimensión política evidente en Estados Unidos. El encarecimiento del diésel golpea directamente a agricultores, transportistas, constructoras y empresas industriales, sectores especialmente sensibles al precio del combustible.

Varios legisladores republicanos han presionado a Trump para que limite las exportaciones antes de las elecciones de mitad de mandato. Esa facción dentro del Partido Republicano asume que Estados Unidos debería reservar una mayor cantidad de combustible para su propio mercado y aliviar así el coste que soportan agricultores y transportistas.  Trump respaldó públicamente esa posibilidad el 22 de septiembre. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, confirmó que la Administración estaba estudiando tanto una prohibición completa como una restricción parcial.

Pero la propia industria petrolera estadounidense se opone a la medida. Organizaciones del sector han advertido de que restringir las exportaciones podría reducir la utilización de las refinerías, disminuir la producción y terminar provocando un efecto contrario al buscado: menos oferta y precios más elevados también dentro de Estados Unidos.  El secretario de Energía, Chris Wright, también ha enfriado la posibilidad de un embargo total y ha cuestionado que una medida de ese tipo sea una solución eficaz para el problema de precios.

España tampoco permanece al margen de la presión. El Gobierno ha intensificado sus contactos con los sectores más expuestos al encarecimiento del combustible, especialmente el transporte y la logística, ante la posibilidad de que el episodio se prolongue.

La preocupación inmediata de las autoridades españolas se centra en el impacto sobre los precios y los costes empresariales, más que en un escenario de falta física de combustible. Pero cuanto más tiempo permanezca restringida la oferta internacional, mayor será la presión sobre transportistas, agricultores y consumidores.

La situación explica también por qué cualquier decisión de Washington tiene ahora una repercusión inmediata en los mercados europeos. La crisis ya no se desarrolla únicamente en torno al petróleo crudo. El cuello de botella está cada vez más en el refino y en la capacidad para convertir ese crudo en los combustibles que necesita la economía.

El Reino Unido, por ejemplo, se enfrenta ya a una fuerte presión sobre los precios del diésel debido a su dependencia de las importaciones y a la reducción de la capacidad de refino europea. Los precios británicos han aumentado de forma muy significativa desde comienzos de año, reflejando una crisis que trasciende las fronteras de la UE. @mundiario

Continúa la lectura estratégica

Accede a la nota completa y mantente a la vanguardia de los movimientos financieros globales.

Leer artículo en Nevaco Global

Nevaco Report — Monitoreo en tiempo real de mercados globales y análisis macroeconómico.

También podría interesarte

El puerto de Montevideo: cuando los paros perjudican a todo un país
diarioelpueblo

El puerto de Montevideo: cuando los paros perjudican a todo un país

Los conflictos y paros en el Puerto de Montevideo generan impactos sobre exportaciones, empresas y trabajadores vinculados al comercio exterior. Enlace para compartir: https://elpueblodigital.uy/6eip El artículo El puerto de Montevideo: cuando los paros perjudican a todo un país ha aparecido primero en EL PUEBLO .

27 sept 2026
Ahorristas se llevaron más de U$S 3.000 millones en agosto, la segunda cifra más alta en un año
chacodiapordia

Ahorristas se llevaron más de U$S 3.000 millones en agosto, la segunda cifra más alta en un año

Los argentinos compraron U$S 3.366 millones en agosto, el mayor monto desde octubre de 2025 si se excluye julio, cuando la demanda estuvo atravesada por el efecto del Mundial. Ni las exportaciones del agro pudieron sostener semejante presión. Los ahorristas volvieron a acelerar la compra de dólares durante agosto y llevaron la demanda de moneda extranjera a uno de sus niveles más altos de los últimos meses. Según el Balance Cambiario del Banco Central (BCRA), las personas humanas realizaron compras netas por U$S 3.366 millones, el registro más elevado desde octubre de 2025, con la excepción de julio de 2026, cuando la demanda estuvo influida por el contexto del Mundial. La mayor parte de ese movimiento correspondió a la compra de billetes, que alcanzó los U$S 2.463 millones. A eso se sumaron otros U$S 515 millones correspondientes a egresos por servicios y gastos corrientes y U$S 469 millones vinculados con giros de divisas sin fines específicos. El Balance Cambiario permite aproximarse al destino de una parte de esas divisas. De las compras netas de billetes y las transferencias de dólares sin fines específicos, se estima que alrededor de USD 1.100 millones quedaron depositados en bancos locales. Fueron 1,7 millones de personas las que accedieron al mercado cambiario para operar, una suba respecto al promedio del millón que se venía registrando. Otros U$S 700 millones incrementaron la posición de activos externos, mientras que unos U$S 900 millones fueron entregados a las entidades financieras para afrontar consumos con tarjetas vinculados con servicios y otros gastos corrientes en el exterior. La dinámica de agosto, de todos modos, marca un fuerte contraste con el comportamiento del mercado cambiario de otros períodos de 2026. En abril, por ejemplo, las personas humanas habían realizado compras netas de billetes por U$S 2.292 millones y compras netas de divisas sin fines específicos por otros U$S 583 millones. Los ahorristas demandaron más dólares que los que vendió el campoOtro dato relevante del Balance Cambiario es que la demanda de las personas humanas se produjo en un mes en el que el principal sector generador de divisas tampoco alcanzó a compensar por sí solo ese flujo. El sector agroexportador registró ventas por U$S 2.933 millones, un monto inferior a los U$S 3.366 millones de compras netas realizadas por las personas humanas. La comparación permite dimensionar la magnitud de la demanda minorista: los ahorristas requirieron más dólares de los que el sector agroexportador aportó en el mismo período. El BCRA redujo con fuerza sus compras de dólares El otro elemento que aparece en el Balance Cambiario es el menor ritmo de acumulación de reservas por parte del Banco Central. Durante agosto, el BCRA compró U$S 768 millones en el mercado oficial de cambios, el menor monto mensual de 2026. El ritmo de compras fue considerablemente menor al de los meses anteriores. En julio, el Central había adquirido U$S 2.163 millones; en junio, U$S 1.418 millones; en mayo, U$S 2.601 millones; y en abril, U$S 2.770 millones. De esta manera, agosto combinó dos movimientos relevantes: una fuerte demanda de dólares por parte de las personas humanas y una menor capacidad del BCRA para absorber divisas en el mercado oficial. Qué pasa con las reservas y la presión cambiaria La dinámica cobra especial importancia de cara a los próximos meses por las necesidades de dólares que enfrenta el sector público. De acuerdo con el análisis de la consultora 1816, el Programa Financiero 2027 contempla una utilización de U$S 3.700 millones del saldo que tendría el Tesoro del programa financiero de 2026 y una compra de U$S 4.900 millones al BCRA. A esto se sumarían los vencimientos de BOPREAL, que podrían alcanzar hasta U$S 4.000 millones bajo determinados supuestos. En ese escenario, la presión potencial sobre las reservas durante 2027 podría llegar a U$S 12.600 millones. El Destape La entrada Ahorristas se llevaron más de U$S 3.000 millones en agosto, la segunda cifra más alta en un año se publicó primero en CHACODIAPORDIA.COM .

27 sept 2026