Así lo comunicó el organismo, destacando los “resultados impresionantes” obtenidos por el Gobierno en materia financiera pese a un contexto global complejo.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) anunció este martes que alcanzó un acuerdo a nivel técnico con el Gobierno argentino por la tercera revisión del programa económico vigente, lo que habilitaría un desembolso cercano a US$900 millones que el ministro Luis Caputo recientemente fue a buscar a Tailandia.
El entendimiento se enmarca en el acuerdo de 48 meses bajo el Servicio Ampliado del Fondo (SAF) y el desembolso se concretará una vez que el directorio ejecutivo del organismo dé su aprobación final.
Según informo el Fondo, el programa continúa mostrando “resultados impresionantes” pese a un contexto global complejo, destacando que las políticas fiscales y monetarias aplicadas por el Gobierno contribuyeron a profundizar el proceso de desinflación y a fortalecer la posición externa del país.
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Entre los datos más relevantes, señaló que las reservas internacionales netas superaron en US$4.000 millones la meta prevista para fines de junio, mientras que el Banco Central acumuló cerca de US$16.000 millones durante lo que va del año.
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Kristalina Georgieva, aliada del Gobierno anarcocapitalista, junto a Luis Caputo.
En paralelo, las reformas estructurales en comercio, trabajo, inversión y mercados de capitales estarían impulsando una economía “más eficiente y orientada al mercado”, con exportaciones en niveles récord, mientras que las inversiones aprobadas bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) ya superan los US$76.000 millones.
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El FMI confirmó que el ancla fiscal seguirá siendo central en el programa, con la meta de alcanzar un superávit primario del 1,4% del PIB en 2026 y sostener un esfuerzo similar en 2027, al tiempo que valoró la continuidad de la disciplina del gasto y las reformas tributarias, aunque remarcó la necesidad de proteger el gasto social y de infraestructura.
En materia monetaria, el Central continuará fijando metas sobre agregados monetarios para acompañar la desinflación y la acumulación de reservas, manteniendo la flexibilidad del tipo de cambio dentro del esquema de bandas; también se avanzará en mejorar la transmisión de la política monetaria y en sostener la remonetización de la economía.
El Fondo subrayó que se seguirán reforzando los colchones de reservas y que la estrategia de financiamiento en divisas continuará apoyándose en mercados internos, socios oficiales y privatizaciones.
Las autoridades, según el comunicado, se mantendrán preparadas para volver a los mercados internacionales cuando las condiciones lo permitan (en un marco en que el Riesgo País sube sin parar y encarece el crédito internacional) y para activar líneas contingentes si fuera necesario.
En cuanto a reformas estructurales, el FMI destacó la profundización de los mercados de capitales, la ampliación del financiamiento de largo plazo y la ejecución de inversiones estratégicas bajo el RIGI. También mencionó las concesiones de infraestructura adjudicadas recientemente y las reformas laborales implementadas a principios de año.