El terremoto que sacudió a Colombia causó una disrupción en una carretera por la que transita cerca de 60 por ciento de las exportaciones de café del país e interrumpió las operaciones en un puerto clave del Pacífico, perteneciente al tercer mayor productor de café del mundo.
El epicentro del sismo de magnitud 7.4, que ya ha causado la muerte de al menos 280 personas y dejó lesionadas a miles más, se situó cerca de la principal zona cafetalera del país.
Colombia abastece una quinta parte de las importaciones de café de Estados Unidos y desempeña un papel mundial fundamental como principal productor de café arábica lavado suave de alta calidad, que utiliza Starbucks y otras grandes empresas tostadoras.
El terremoto agrava la preocupación del sector en un momento en que los productores se preparan para el impacto del fenómeno de El Niño.
La carretera que conecta la región cafetalera con el puerto de Buenaventura en el Pacífico, por donde pasa la mayor parte de las exportaciones de café colombiano, resultó afectada por el sismo, de acuerdo con Oliver Broster, gerente sénior de análisis de café en Expana, quien añadió que aún se está evaluando el alcance del impacto.
La Federación Nacional de Cafeteros de Colombia indicó que las terminales de Buenaventura suspendieron sus operaciones temporalmente para realizar inspecciones de infraestructura y por los deslaves que bloquearon las vías de acceso. Por otro lado, señaló que las exportaciones siguen realizándose a través de la costa del Caribe.
Los contratos de futuros de café arábica, que registraron un aumento de alrededor de 30 por ciento desde principios de junio debido a la inquietud por El Niño, alcanzaron máximos de varias semanas, situándose en 3.26 dólares por libra, antes de retroceder a medida que los operadores evaluaban el posible impacto del terremoto en el suministro colombiano.
Los inventarios de café arábica almacenados en las instalaciones del Intercontinental Exchange “son peligrosamente bajas y Colombia es un productor clave de cafés lavados suaves, por lo que los mercados serán muy sensibles a cualquier disrupción del suministro procedente de este origen clave”, dijo Kona Haque, especialista en materias primas agrícolas y exdirectora de investigación de la comercializadora ED&F Man.
Todavía es demasiado pronto para evaluar gran parte de los daños en carreteras, plantas de procesamiento y otras infraestructuras clave, señaló Haque.
Los productores de café ya se preparan para el fortalecimiento de El Niño, fenómeno que puede provocar cambios perjudiciales en las temperaturas y los niveles de precipitación en las regiones cafetaleras de todo el mundo y que contribuyó a la volatilidad de los precios en las últimas semanas.
El café arábica de lavado suave es apreciado por empresas como Starbucks, que considera los granos colombianos un componente clave de su mezcla Espresso Roast.
Germán Bahamón, director de la Federación Nacional de Cafeteros, declaró el mes pasado a Financial Times que Colombia se enfocó en la calidad de forma deliberada en lugar de tratar de competir con Brasil en volumen, aprovechando sus regiones de cultivo a gran altitud para producir café arábica de especialidad.
A finales de julio, Bahamón advirtió que, si bien un fenómeno de El Niño breve y moderado puede beneficiar la producción cafetalera, un episodio prolongado y de gran intensidad afectará los cultivos en Colombia, Brasil y Vietnam, presionando el suministro mundial. Señaló que la Federación esperaba comenzar a evaluar el impacto en la cosecha colombiana de 2027 a partir de agosto.
Colombia ya anticipa una cosecha menor para este año. Bahamón indicó que se pronostica una producción de alrededor de 12.8 millones de costales de 60 kilos, una cifra inferior a los 14.8 millones del año anterior, que representó la mayor cosecha del país en 33 años.