Volver a la edición
Nevaco Global
3 de noviembre de 2026

Elecciones de medio término en EU

Cargando análisis estratégico...

Hoy, martes, habrá elecciones de “medio término” con nuestros vecinos del norte y, como ha señalado el presidente Donald Trump, son las elecciones intermedias más importantes en muchos años.

Las encuestas y la inflación de este año, que provocó que los hogares estadunidenses gasten más dos mil dólares de su presupuesto ordinario por el incremento en el costo de los combustibles (producto, a la vez, de la guerra contra Irán), están perfilando un “voto de castigo” al Partido Republicano, que ha dado ventaja a los demócratas entre 8 y 11 puntos para la Cámara de Representantes, reducido la ventaja en la Cámara de Senadores y tiene de regreso a los demócratas en más de la mitad de los 36 estados donde habrá elecciones para gubernatura.

Son tres los escenarios básicos posibles de lo que pasará esta noche, y debemos tenerlos claros por sus repercusiones para nuestro país.

Escenario A: en una especie de “efecto Lula”, el presidente Trump remonta los pronósticos negativos de encuestas y el efecto pernicioso de la inflación en el ánimo del ciudadano promedio, y retiene para su partido ambas cámaras y la mayoría de las gubernaturas en disputa. Saldría más fortalecido que cuando llegó hace dos años, lo que le daría una fuerza renovada para sacar adelante su agenda legislativa doméstica y, sobre todo, su política exterior de reposicionamiento económico y militar en América, Europa, África y parte de Asia.

Nuestro país podría ver más reducidos sus márgenes de negociación para sacar adelante la agenda nacional en materia de seguridad, aranceles preferenciales y migración.

Escenario B: se pierde la mayoría republicana en la Cámara de Representantes y también varias gubernaturas hoy regidas por el mismo partido, pero conserva el Senado. La Casa Blanca tendría un segundo término con el clutch y el freno puestos, sobre todo en materia presupuestal, y los demócratas darían prioridad a sus programas de contraste en materia de salud, medio ambiente, seguridad y política fiscal; esto haría a la Casa Blanca recurrir a sus instrumentos de defensa —como el derecho al veto—, al uso intensivo de órdenes ejecutivas y a endurecer su política exterior para cohesionar a su base social de apoyo (los Magas), para no perder terreno rumbo al 2028.

Para sacar su agenda adelante, nuestro país podría empezar a padecer los embates de los sindicatos y algunos grupos demócratas que desde el Congreso suelen cuestionar los tratados de libre comercio, pero también puede encontrar nuevos aliados en los sectores que de manera tradicional dan voz y voto a las demandas de los grupos hispanos, especialmente a los mexicoamericanos.

Escenario C: los republicanos pierden ambas cámaras y estados clave como Texas, Ohio, Arizona y Florida. Podrían venir dos años de freno y disputas políticas adelantadas, y el endurecimiento de ambos bandos dificultaría el ejercicio de gobierno a la Casa Blanca. El presidente Trump podría argumentar fraude por parte de los demócratas, usar intensivamente las órdenes ejecutivas y, eventualmente, apoyarse en la Suprema Corte para atenuar un Capitolio hostil.

En este escenario, en México tendremos que prepararnos para convivir, negociar y acordar con dos fuerzas instaladas en dos centros de poder de la democracia estadunidense, que con frecuencia llegan a tener visiones distintas, además de tratos y maneras diferentes de ver a su vecino del sur.

Continúa la lectura estratégica

Accede a la nota completa y mantente a la vanguardia de los movimientos financieros globales.

Leer artículo en Nevaco Global

Nevaco Report — Monitoreo en tiempo real de mercados globales y análisis macroeconómico.

También podría interesarte