La jornada de protestas por la crisis en la calidad del suministro de agua en Guadalajara derivó en un tenso escenario político e institucional tras registrarse choques entre manifestantes y cuerpos de seguridad, así como la detención de personas que acudieron a la movilización ciudadana.
La manifestación partió de la Glorieta de la Minerva hacia Casa Jalisco, donde colectivos, familias y manifestantes dieron a conocer su molestia debido a las condiciones del agua en la zona metropolitana.
A través de un comunicado oficial, el Comité Ejecutivo Estatal de Morena Jalisco condenó con severidad el actuar de las autoridades, señalando el uso de gas lacrimógeno contra jóvenes y familias que se congregaron en las calles de la capital.
El partido desmarcó su participación en la logística de la movilización para, según detalló, respetar el carácter ciudadano de la protesta, al tiempo que exigió la liberación inmediata de las personas detenidas y que se investigue el uso desmedido de la fuerza.
Por su parte, la Universidad de Guadalajara (UdeG) reconoció la legitimidad de las demandas ciudadanas sobre el desabasto y calidad del agua, al tiempo que expresó su profunda preocupación por los hechos ocurridos al término de la manifestación.
La casa de estudios confirmó que tiene reporte de tres alumnos detenidos por las fuerzas del orden, dos de ellos adscritos al Centro Universitario de Arte, Arquitectura y Diseño (CUAAD).
Asimismo, la casa de estudios reiteró su disposición de poner sus capacidades científicas y técnicas al servicio de las autoridades para encontrar soluciones estructurales a la crisis hídrica.
PAN exige frenar la confrontación y despartidizar el conflicto
Desde el Poder Legislativo, la representación del Partido Acción Nacional (PAN) en el Congreso del Estado hizo un llamado a las fuerzas políticas a no lucrar con el descontento social ni convertir la problemática del agua en un botín electoral.
Como presidente de la Junta de Coordinación Política del Congreso local, la representación panista convocó a la neutralidad y a priorizar el abasto sobre los intereses de partido.
A estas posturas se sumó el Grupo Parlamentario de Hagamos en el Congreso de Jalisco, cuyos diputados Itzcóatl Tonatiuh Bravo Padilla, Valeria Guadalupe Ávila Gutiérrez y Enrique Velázquez González exigieron la liberación inmediata de quienes calificaron como detenidos de manera arbitraria a las afueras de Casa Jalisco.
La bancada enfatizó que protestar no es un delito e instó al Gobierno del Estado a transparentar la cifra oficial de personas arrestadas, su situación legal y su paradero.
Asimismo, solidarizándose con las familias afectadas, pusieron a disposición sus canales digitales para difundir información que permita localizar a manifestantes que continúan reportados como no localizados tras la protesta por el agua sucia.