La posibilidad de fabricar baterías de BYD en Argentina abre un nuevo capítulo en la expansión latinoamericana de la automotriz china. La compañía evalúa desarrollar instalaciones industriales destinadas a producir baterías de litio y sistemas de almacenamiento energético, según informó el Gobierno argentino después de una reunión entre representantes de ambas partes.
El canciller Pablo Quirno mantuvo un encuentro en Singapur con Stella Li, vicepresidenta ejecutiva de BYD, para analizar oportunidades de inversión. El proyecto contempla potencialmente abastecer al mercado argentino y desarrollar operaciones orientadas a la exportación, aunque todavía no existen compromisos públicos sobre montos, ubicaciones o fechas de ejecución.
La iniciativa aparece mientras BYD fortalece su presencia comercial e industrial en América Latina, una región que combina reservas de litio, mercados automotores en desarrollo y oportunidades para ampliar la producción de tecnologías eléctricas.
Argentina integra, junto con Chile y Bolivia, el denominado triángulo del litio, una zona sudamericana que concentra importantes recursos del mineral utilizado en numerosas tecnologías de almacenamiento energético.
BYD nació en China en 1995 como fabricante de baterías recargables y comenzó a producir automóviles en 2003. Actualmente desarrolla vehículos eléctricos, híbridos enchufables, baterías y sistemas de almacenamiento para aplicaciones industriales y energéticas.
Entre sus tecnologías se encuentra Blade Battery, una batería de litio-ferrofosfato (LFP) utilizada en distintos modelos de la compañía. Esta tecnología forma parte de su estrategia de integración industrial, mediante la cual produce internamente numerosos componentes de sus vehículos.
En abril de 2026, Stella Li expresó interés en incorporar litio argentino a la cadena de abastecimiento de BYD, siempre que las condiciones comerciales resultaran competitivas. La posible fabricación local representaría un paso adicional respecto de la compra de materias primas.
Brasil ocupa un lugar central en la estrategia industrial regional de BYD. En octubre de 2025, la compañía inauguró su complejo automotor de Camaçari, en el estado de Bahía, destinado a producir vehículos electrificados para el mercado brasileño.
La instalación fabrica modelos como Dolphin Mini, King y Song Pro. Según información difundida por la compañía, alcanzó las 100,000 unidades producidas en julio de 2026, mientras continuaba ampliando sus operaciones.
Argentina representa un mercado diferente. BYD inició allí operaciones comerciales directas y, durante su primer año, superó las 12,000 unidades patentadas.
La eventual producción argentina de baterías podría complementar la presencia industrial brasileña, aunque BYD todavía no anunció acuerdos de suministro entre ambos países.
Entre los factores que explican el interés de la compañía por Latinoamérica aparecen:
La expansión internacional de BYD responde a una estrategia de localización productiva. Fabricar en distintos mercados permite adaptar operaciones a las condiciones comerciales, regulatorias y logísticas de cada país.
Para una empresa que produce vehículos y baterías, contar con instalaciones industriales regionales puede facilitar la coordinación entre proveedores, plantas automotrices y mercados de destino.
Sin embargo, producir baterías implica inversiones, infraestructura, tecnología y acceso competitivo a materias primas. La existencia de reservas de litio por sí sola no garantiza la viabilidad económica de una fábrica.