UE planea imponer aranceles a automóviles híbridos chinos, según el Handelsblatt
ONLY AVAILABLE IN PAID PLANS
Cargando análisis estratégico...
Saar suspende todo contacto con Kallas tras un artículo de Euractiv que revela sus comentarios en una reunión a puerta cerrada en México. La crisis amenaza el Acuerdo de Asociación UE-Israel y abre un nuevo frente para los mercados europeos.
El ministro de Exteriores israelí, Gideon Saar, ha anunciado hoy la ruptura de «todo contacto» con la alta representante de la Unión Europea para la Política Exterior, Kaja Kallas. Lo que me ha llamado la atención no es solo la dureza del gesto, sino que llega después de que Euractiv revelara las palabras que Kallas pronunció a puerta cerrada en México: comparó el trato de Israel a los palestinos con el apartheid sudafricano. Saar, sin esperar un desmentido formal, ha cortado la comunicación diplomática de raíz.
La escalada diplomática se ha desencadenado a través de la red social X, donde Saar publicó una misiva contundente. Acusa a Kallas de actuar «de forma obsesiva y con una flagrante injusticia hacia el Estado de Israel» y califica su comparación de «libelo de sangre». La respuesta de la jefa de la diplomacia europea no ha tardado en llegar, también por escrito: «Valoro nuestro diálogo y colaboración, y estoy dispuesta a continuar en ese espíritu, con respeto y de forma constructiva».
Pero la tensión ya está servida. Los hechos se remontan a la visita de Kallas a México, donde, según la publicación sectorial, equiparó la situación de los palestinos con el régimen segregacionista que Sudáfrica abolió en los años noventa. Aunque no hay una grabación oficial, Saar exige una rectificación que, al cierre de esta edición, no ha llegado.
En paralelo, Kallas recordó la posición comunitaria sobre los asentamientos israelíes en Cisjordania, que la UE considera ilegales, y reiteró que la solución de dos Estados es «la única vía viable». Este recordatorio no ha hecho más que añadir presión a un vínculo ya agrietado.
«No tengo otra opción que cortar todo contacto con la señora Kallas hasta que se retracte del libelo de sangre dirigido al único Estado judío del mundo, que es además la única democracia de Oriente Medio». — Gideon Saar, ministro de Exteriores de Israel, en su cuenta oficial de X, 18 de junio de 2026.
«Valoro nuestro diálogo y colaboración, y estoy dispuesta a continuar en ese espíritu, con respeto y de forma constructiva. El diálogo es la base de la diplomacia, especialmente cuando surgen diferencias. La UE siempre está comprometida con una relación constructiva con Israel». — Kaja Kallas, alta representante de la UE para la Política Exterior, en su cuenta oficial de X, 18 de junio de 2026.
Estos extractos, divulgados por ambas partes, muestran una brecha que va más allá de las formas. Mientras Saar vincula su decisión a una supuesta ofensa, Kallas mantiene la puerta abierta al diálogo sin retractarse. La ausencia de una negación rotunda por parte de Bruselas sobre la comparación pesa tanto como la acusación original.
Lo que veo aquí es una diplomacia europea fragmentada que debe navegar entre dos frentes opuestos. Por un lado, el apoyo a Ucrania ha absorbido buena parte de la energía de Kallas —varios diplomáticos europeos lo han señalado en privado—, y por otro, la crisis de Gaza exige gestos concretos que incomodan a los aliados de Tel Aviv. Este episodio no es aislado: se suma a una lista de fricciones entre la UE e Israel que incluyen la suspensión de la cooperación científica Horizonte Europa y las críticas al gobierno de Netanyahu por su ofensiva en Gaza.
Pero más allá del ruido político, el riesgo económico es tangible. Israel y la UE mantienen un Acuerdo de Asociación desde 2000 que regula el comercio de bienes y servicios. Cualquier deterioro en la relación bilateral amenaza directamente a sectores como el tecnológico, el agroalimentario y el farmacéutico, donde las exportaciones israelíes a Europa superaron los 20.000 millones de euros en 2025. Y no solo eso: si la crisis escala, las empresas europeas con presencia en Israel —españolas incluidas— podrían enfrentarse a un clima de negocios más hostil.
La comparación con el apartheid no es nueva —la ha utilizado Amnistía Internacional e incluso Naciones Unidas—, pero nunca había provocado una reacción tan abrupta desde el gobierno israelí. Si la ruptura se consolida, Bruselas perdería un canal directo con un socio clave en Oriente Medio, justo cuando la estabilidad regional es más frágil.
El impacto directo en el Euríbor o en las hipotecas españolas es, por ahora, nulo. Pero esta crisis abre tres vías de contagio económico que ningún inversor debería subestimar. Primero, las exportaciones españolas a Israel —que superaron los 800 millones de euros en 2025, con maquinaria, automoción y frutas como protagonistas— podrían sufrir si la tensión da paso a trabas burocráticas o boicots informales. Segundo, la cooperación tecnológica: Israel es la economía más innovadora de la región en startups y ciberseguridad, y muchas pymes catalanas y vascas tienen acuerdos de colaboración que podrían ralentizarse. Tercero, el precio del gas: aunque Israel no es proveedor directo de la península, cualquier inestabilidad en el Mediterráneo oriental —donde opera el yacimiento Leviathan, en el que participan la italiana Eni o la francesa Total— puede avivar la volatilidad del mercado energético europeo, justo lo último que necesita la inflación española en este momento.
Y en el plano institucional, esta sacudida complica la ya difícil negociación del próximo marco presupuestario europeo, donde la cooperación con los vecinos del sur —del Mediterráneo al Sahel— es una línea estratégica. Si la UE no logra reconducir el diálogo con Israel, su influencia en la región se resiente. Y cuando la diplomacia fracasa, las primas de riesgo lo notan, aunque solo sea por el ruido. Por ahora, los mercados siguen centrados en los tipos de la Fed, pero las alarmas geopolíticas nunca duermen.
Accede a la nota completa y mantente a la vanguardia de los movimientos financieros globales.
Leer artículo en Nevaco GlobalNevaco Report — Monitoreo en tiempo real de mercados globales y análisis macroeconómico.
ONLY AVAILABLE IN PAID PLANS
El Gobierno nacional actualizó 2,1% los aranceles del sistema de prestaciones para personas con discapacidad. La medida regirá durante junio de 2026.