Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto favorito y persona de confianza del exdictador Raúl Castro, es uno de los candidatos que la Administración Trump estaría valorando para presidir Cuba durante el proceso de transición hacia la democracia. Así lo desveló el diario estadounidense The New York Times, que ha aprovechado que el Cangrejo —alias por el que se le conoce desde su niñez— está en el foco mediático para sacar algunos de sus trapos sucios.
El nietísimo, que nunca ha ocupado un cargo público pero ha tenido un papel activo en las negociaciones de Cuba con EEUU sobre el futuro del país, estaría relacionado con una red de trata de personas y contrabando que operaba en México conocida como 'La Mafia Cubana en Quintana Roo'. Eso es al menos lo que afirma el rotativo basándose en "entrevistas y expedientes judiciales".
Según el NYT, Rodríguez podría haber utilizado su influencia como miembro del clan Castro para "proteger una operación de contrabando a gran escala que sacaba personas de Cuba e introducía mercancías ilícitas en el país". Trama por la que una veintena de personas han sido condenadas, aunque lo cierto es que no consta si él ha sido acusado durante la investigación y él se ha negado a hablar de este asunto con los medios.
El Departamento de Justicia también ha rechazado hacer comentarios. Sin embargo, los documentos a los que el periódico norteamericano ha tenido acceso recogen que dos de los acusados en el caso, que terminaron siendo condenados, implicaron a Rodríguez Castro como "colaborador de la organización". Su papel habría sido el de asegurar el paso del grupo "hacia y desde Cuba", declaró uno de los líderes a los fiscales estadounidenses.
'La Mafia Cubana en Quintana Roo' utilizaba embarcaciones robadas en el estado de Florida para sacar clandestinamente de Cuba a personas que querían llegar a Estados Unidos y trasladarlos hasta México, donde eran retenidos hasta que pagaban grandes cantidades de dinero bajo amenaza de torturas. Así se desprende de la investigación y la declaración de testigos en sede judicial.
Uno de los acusados afirmó durante el juicio, que se celebró en septiembre de 2023 en Miami, que "hombres que traficaban con migrantes y mercancías sobornaban a Rodríguez Castro para mantener alejadas a la Guardia Costera y la Aduana de Cuba". A cambio habría recibido "una lancha de alto rendimiento Fountain 38 y otros obsequios". Entre ellos, "un reloj Rolex, una motocicleta Suzuki y ropa de Louis Vuitton".
Un testimonio que habría sido corroborado por los mensajes de texto y voz que el FBI recuperó de los dispositivos móviles de los miembros de la red. El viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Carlos R. Fernández de Cossío, ha calificado las acusaciones de "calumnias" y el Cangrejo, por su parte, se ha limitado a asegurar que él no posee riqueza alguna. Y lo poco que tiene ha sido gracias a sus generosos amigos.