Ganado vacuno en una granja de la Región de Murcia. / Juan Carlos Caval
La crisis humanitaria y geopolítica de Ceuta, que ha enturbiado las relaciones entre España y Marruecos, podría acabar teniendo un efecto nocivo para la economía de la Región de Murcia; en concreto, para el sector ganadero.
A finales de 2025, el reino alauita decidió cerrar de golpe las exportaciones españolas al bovino vivo después de que apareciera la dermatosis nodular contagiosa (DNC) en el noreste de España. A diferencia de otros países, Marruecos no acepta la llamada regionalización, que permitiría a las zonas de España no afectadas por la DNC seguir exportando animales vivos. Tras más de medio año con este canal de comercio bloqueado, el sector tenía esperanzas de revertir la situación en octubre, cuando el país vecino había trasladado su intención de sentarse a negociar su reapertura; sin embargo, la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA) ya no tiene tan claro que el problema se vaya a solucionar en dos meses si las relaciones no se normalizan.
Carlos Esparcia, vicesecretario general de UPA-Murcia, reconoce a este diario que el sector está «muy preocupado» al comprobar que la crisis está aún lejos de solucionarse. «Hay tensión», insiste, ya que los ganaderos de la Región dependen de ese volumen de exportaciones después de años abriendo ese nuevo mercado. «¿Y ahora, qué?», se pregunta. El negocio pasa por horas bajas, puesto que, antes del cierre de Marruecos, las exportaciones cayeron en Líbano, otro de los países con los que se mantenían buenas relaciones económicas, y que hace meses está siendo atacado por Israel.
En 2025, último ejercicio completo, la Región exportó mercancías a Marruecos por 897,8 millones de euros e importó productos por 114,9 millones. El intercambio comercial de bienes rondó, por tanto, los 1.013 millones de euros, con un saldo claramente favorable a la comunidad murciana de 782,9 millones. Esto convierte al país vecino en el sexto mercado exterior de la Región, después de Alemania, Francia, Países Bajos, Reino Unido e Italia. Entre enero y mayo, las exportaciones a África alcanzaron los 610,86 millones de euros; de ellos, 372,25 millones salen de Marruecos.
Según datos del Instituto de Fomento de la Región (INFO), más de la mitad del negocio depende de los combustibles (503 millones de euros). Justo después aparecen los animales vivos, con 82,2 millones. UPA señala que Marruecos era, hasta finales de 2025, el principal destino de exportación de bovinos vivos de España. En 2024 se enviaron un total de 61.715 cabezas de más de 300 kilogramos, reduciéndose a 51.986 cabezas en 2025 (64% del total). «En 2026, esta cifra es cero», lamentan desde la organización.
Dos migrantes saltan la valla que hace de frontera entre Ceuta y Marruecos el pasado 31 de julio de 2026. / MARCOS MORENO / Europa Press
Además de la exportación de animales vivos, la Región de Murcia también vende grasas y aceites, 49,2 millones; productos sin elaborar, 39,8 millones; envases y embalajes, 35 millones; productos de fundición, 33 millones; y productos químicos, 28,4 millones.
La tendencia se mantiene similar en los primeros meses de este año, con un ligero descenso de los combustibles derivado de la inestabilidad internacional y de las tensiones geopolíticas y un aumento de otros productos como el de la piedra o el de las grasas y aceites.
En cuanto a las importaciones, la lista está encabezada por las hortalizas frescas y congelados; pescados y mariscos (crustáceos y moluscos) y productos químicos.
Desde el Gobierno regional trasladan a esta redacción que la Consejería de Empresa, Empleo y Economía Social, a través del INFO, «va a seguir trabajando para abrir mercados a nuestras empresas y, al mismo tiempo, defender los intereses de nuestros sectores productivos». Precisamente por eso, subrayan que «la política exterior española debe contribuir a preservar esa seguridad, estabilidad, previsibilidad y confianza».
Con este objetivo, el Gobierno regional lleva a cabo misiones comerciales para buscar nuevas oportunidades en este territorio. La última misión, organizada de manera conjunta entre la Consejería de Empresa, Empleo y Economía Social y la Cámara de Comercio de Murcia y financiada con fondos Feder, se celebró durante el pasado mes de julio y estuvo centrada en el sector del ‘contract’ para aprovechar las oportunidades que se abren en este ámbito con la organización conjunta entre España, Marruecos y Portugal del próximo mundial de fútbol.
«Desde el punto de vista de mercado, Marruecos es actualmente un socioeconómico, y lo que necesitan nuestras empresas es estabilidad y relaciones equilibradas, basadas en la seguridad jurídica, la reciprocidad y unas reglas de competencia justas», concluyen desde la Consejería.
Durante 2025, un total de 853 empresas murcianas realizaron operaciones comerciales con Marruecos. Entre ellas figuran Bovisa, especializada en la exportación de ganado vivo; Juver, que comercializa en el país productos fabricados en Murcia a través de su filial Juver Maroc; Bemasa Caps, fabricante molinense de tapas y soluciones de envasado para la industria agroalimentaria; y Andobaco, empresa de maquinaria alimentaria con equipos instalados en fábricas marroquíes. A ellas se suman firmas con presencia productiva o intereses directos en el país, como Fruca, que cuenta con explotaciones agrícolas en Marrakech y Agadir, y el Grupo Ricardo Fuentes, con actividad pesquera y almadrabas en Marruecos. El INFO también ha señalado a Vidal Golosinas entre las compañías murcianas con presencia comercial en el mercado marroquí.
Cabe recordar que la anterior gran crisis de Ceuta se produjo en 2021 y, pese a ella, las exportaciones murcianas a Marruecos pasaron de 770 millones en 2021 a 1.038 millones en 2022 y 1.178 millones en 2023. Esto demuestra que las relaciones comerciales han mostrado una notable resistencia a los enfrentamientos políticos.