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Nevaco Global
29 de septiembre de 2026

Demolición del estadio se ‘desplomó’: Casagua entra en tiempo extra

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Aunque el alcalde German Casagua había anunciado desde febrero que la demolición de la tribuna occidental del Guillermo Plazas Alcid de Neiva se realizaría en julio, septiembre termina sin contratista y con la licitación declarada desierta. Los dos proponentes que llegaron habilitados a la audiencia pública fueron ‘descabezados’ por no reportar contratos que tenían en ejecución para acreditar su capacidad residual. El Municipio tendrá que empezar de nuevo, aunque ahora acudiría a una selección abreviada que reduciría los tiempos. ¡Primicia!

La demolición de la tribuna occidental del estadio Guillermo Plazas Alcid volvió a caer antes de comenzar. Esta vez no fue una estructura de concreto la que se vino abajo. Fue el proceso de contratación que debía escoger al encargado de derribarla.

La Alcaldía de Neiva declaró ayer desierta la licitación pública 007 de 2026, cuyo objeto era contratar por $6.803 millones las actividades de implosión y demolición.

Así lo confirmó María Angélica Duarte Rivas, jefe de Contratación del Municipio.

Según reconoció, este traspié no se da por falta de interesados, pues cinco proponentes acogieron la convocatoria. El problema apareció cuando la entidad revisó, en la audiencia pública de adjudicación que se vivió ayer, las observaciones formuladas contra las propuestas y encontró que ninguno podía mantenerse habilitado.

Durante casi siete horas, el comité evaluador analizó las observaciones presentadas por los proponentes y terminó aplicando causales de rechazo que dejaron sin piso las ofertas que todavía tenían posibilidades de quedarse con el contrato.

“En el informe consolidado que se había publicado desde el día viernes, se informó que de los cinco oferentes que se presentaron, había dos habilitados. En el transcurso de la audiencia pública, se presentaron observaciones dentro de las cuales hubo lugar a que el comité evaluador revisara situaciones que dieron lugar a que se declarara desierto el proceso”, explicó.

Tanto el Consorcio Deportivo 2026, cuyo representante legal es Andrés Felipe Vargas Cifuentes, como la Unión Temporal Infraestructura Neiva, en cabeza de Yamill Montenegro Calderón, quedaron por fuera, según la funcionaria del Gobierno de German Casagua, por las mismas razones: no reportaron contratos que tenían en ejecución al momento de acreditar su capacidad residual.

Y aunque tuvieron la oportunidad de desvirtuar las objeciones, sus explicaciones no lograron cambiar el rumbo.

Ese detalle, que puede parecer menor frente a una obra de $6.803 millones, fue suficiente para hacer caer la licitación completa.

“Hubo situaciones que no fueron reportadas dentro del proceso contractual por los oferentes y, por lo tanto, constituían causales de rechazo. De conformidad con lo anterior y con todo el rigor jurídico, técnico y financiero del equipo evaluador, se estableció que ninguno de los proponentes cumplía con las ofertas presentadas”, especificó la servidora pública.

En términos sencillos, explicó que la capacidad residual no es un dato decorativo dentro de una contratación pública. Por el contrario, es el margen que tiene un contratista para asumir una nueva obra después de descontar los compromisos que ya tiene en ejecución.

“Inicialmente hubo observaciones respecto a la capacidad residual de estos proponentes, en el entendido que no reportaron contratos que están en ejecución, los cuales, de conformidad con la norma, están obligados a reportar para efectos de que la entidad verifique su capacidad residual. Esa es una causal de rechazo que trae la ley. Al no haber sido reportados, se les dio traslado de las observaciones, las cuales no lograron desvirtuar. Se verificaron estos contratos en el Sistema Electrónico de Contratación Pública, encontrando que efectivamente estaban en ejecución. Por lo tanto, se les aplicaron las causales de rechazo previstas en la norma. Los demás proponentes ya habían sido rechazados en la parte preliminar”, informó Duarte Rivas a LA NACIÓN.

Con los dos tiempos culminados, ahora inicia el juego en tiempo extra. La jefe de Contratación explicó que la entidad tiene tres días hábiles para publicar la resolución mediante la cual se declaró desierta la licitación pública, mientras los oferentes tienen el derecho de interponer un recurso de reposición, al que se le debe dar traslado durante los diez días hábiles posteriores.

Sin embargo, una vez quede en firme, la administración municipal podrá adelantar un proceso de selección abreviada de menor cuantía, de acuerdo con la Ley 1150 de 2007 y el Decreto 1082 de 2015.

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