La decisión de la Corte Suprema de Estados Unidos que dejó sin efecto los aranceles aplicados mediante la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA, por sus siglas en inglés) abrió un proceso de devolución de los fondos recaudados. El dinero vuelve al circuito empresarial, pero todavía no existe un sistema general para transferirlo a los consumidores.
La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) debe entregar las devoluciones al importador registrado o al agente de aduanas autorizado que presentó las declaraciones correspondientes.
Los pagos se gestionan mediante el sistema de Entorno Comercial Automatizado (ACE, por sus siglas en inglés) y, en condiciones normales, llegan a las cuentas bancarias registradas por los usuarios.
De acuerdo con CNN, el proceso involucra unos 168.000 millones de dólares correspondientes a más de 330.000 importadores. Hasta el 31 de julio, la CBP había enviado aproximadamente US$100.000 millones.
Los montos incluyen intereses calculados desde el momento en que fueron abonados originalmente los aranceles.
Para gestionar el volumen de solicitudes, la CBP puso en marcha la Administración y Procesamiento Consolidado de Entradas (CAPE, por sus siglas en inglés), una herramienta integrada al entorno ACE.
La devolución se realiza después de que la documentación sea revisada y aceptada. Una vez aprobada una solicitud, el pago electrónico puede demorar entre 60 y 90 días.
El procedimiento se implementa por etapas y contempla distintas categorías de importaciones según su estado administrativo.
La normativa también establece controles antes de liberar los fondos. Si una compañía mantiene determinadas obligaciones pendientes con el gobierno federal, la CBP puede aplicar el dinero del reembolso para cubrir esas deudas antes de transferir el saldo restante.
El principal problema para los compradores es que ellos no figuran como responsables de las declaraciones aduaneras. Aunque hayan pagado indirectamente el costo de los aranceles mediante precios más elevados, la devolución oficial corresponde a quien efectuó la importación.
Además, resulta difícil establecer cuánto del precio final de un producto estuvo determinado por los aranceles. Las empresas utilizan diferentes variables para establecer sus precios, entre ellas costos de transporte, energía, inventarios, competencia y demanda.
“Las ventas de Walmart son enormes en comparación con los US$3000 millones en reembolsos de aranceles. Saben que el cliente no tiene idea de si realmente están trasladando el costo o no. Se vuelve muy confuso saber qué están haciendo realmente con el reembolso de los aranceles”, dijo Brett Ryan, economista senior para EE.UU. de Deutsche Bank, a CNN.
Según Kyle Peacock, director de Peacock Tariff Consulting, una empresa que asesora a compañías sobre cómo afrontar las políticas arancelarias, un hogar estadounidense promedio habría afrontado unos US$1700 adicionales durante 2025 y 2026 debido al efecto de los impuestos. Sin embargo, solo entre 15% y 20% de ese monto podría volver a los consumidores mediante rebajas o devoluciones.
“Las empresas dicen que están utilizando esos aranceles para evitar un aumento de precios ahora debido a los costos de energía o a la incertidumbre sobre otros impuestos”, agregó Peacock.
Los destinos de los fondos dependen de cada compañía. Walmart informó un reembolso de US$2900 millones y Target recibió US$994 millones y ambas empresas relacionaron parte de sus planes de reducción de precios con los recursos recuperados.