El vacuno de vida parece haber tocado fondo en la Lonja de Salamanca. La mesa aprobó este lunes la primera repetición para los terneros después de varias semanas de descensos desde el mes de mayo y con la sensación, cada vez más extendida entre los operadores, de que el mercado comienza a estabilizarse.
De este modo, un ternero de primera se mantiene en los 5,42 euros, mientras que la ternera repite en 4,90 euros.
La sensación entre los ganaderos durante el debate fue la de haber alcanzado «por fin» un punto de inflexión. «Esto parece que ha tocado fondo y ahora solo queda estabilizarse. Solo espero que la subida sea rápida», deseó Ricardo Escribano, antes de poner el foco en las terneras, cuya tendencia es «claramente alcista» para el productor.
En la misma línea, Raúl del Brío aseguró que el cambio de escenario era algo que los ganaderos venían anticipando desde hacía varias semanas. «Hay más apetencia en el mercado y la oferta de terneros poco a poco va disminuyendo», explicó el ganadero, que criticó la actitud de algunas lonjas vecinas «que nos iban arrastrando a un abismo que no tenía sentido».
También Cándido Rodríguez habló de «estabilidad total», mientras Manuel Pérez lamentó haber tenido que vender el ganado a precios tan bajos después de tantas semanas de descensos. «Ojalá este punto de inflexión hubiera llegado hace un mes, que es cuando más ganado estaba sacando la gente», señaló.
Los compradores también reconocieron la mejoría del mercado, aunque con matices. Antolín Alonso aseguró que, aunque las matanzas han aumentado en las últimas semanas, todavía quedan animales grandes por salir de los cebaderos. «Tendríamos que marcar una pequeña bajada, aun reconociendo que el mercado está mejor», apuntó el tratante.
Más en sintonía con los ganaderos se mostró Lourdes Navarro, que habló sin rodeos de estabilidad. «Es una mesa para repetir los precios», afirmó. Igualmente, Víctor Rodríguez reconoció la mejoría del mercado, aunque pidió no lanzar las campanas al vuelo. «La sensación del cebadero cuando mira al futuro es algo mejor ahora, aunque todavía existe algo de tapón en los añojos grandes», recordó el comprador.
A pesar de los «peros» planteados por el sector comprador, el presidente de la mesa optó finalmente por repetir los precios, a la espera de la evolución del mercado durante las próximas semanas.
Las bajadas en el vacuno de carne se van suavizando en la Lonja, donde ayer se aprobó un descenso de 0,03 para los añojos grandes y las vacas.
Ganaderos y compradores coincidieron también durante el debate en la mejoría del mercado y en que el «tapón» de ganado grande se está diluyendo poco a poco. De hecho, vocales de ambas partes llegaron a reconocer que era una semana para repetir toda la tablilla y que, si finalmente no lo hacían, era por lo «altos» que siguen añojos y vacas.
«Ha sido una semana fuerte de matanzas», destacó Gabriel Gonzalo desde el lado de los ganaderos. «Los animales que están en peso no tenemos problemas para venderlos, especialmente las terneras, que dentro de alguna semana incluso podrían cambiar de signo», añadió.
También Emilio Martín y Fernando Vicente hablaron de «estabilidad», con la salvedad de «algunas partidas» de añojos grandes. «Pero esos animales cada uno los venderá a como pueda», apuntó Ángel Calderero.
Finalmente, Mateo Tejada cerró las intervenciones de los ganaderos con la petición de repetir todos los precios y un pequeño tirón de orejas por la bajada de las hembras grandes el lunes anterior. «Ha salido ya todo el tapón y por eso no teníamos que haberlas tocado», defendió.
Más cautos se mostraron los compradores, que, al otro lado de la mesa, recordaron que la tablilla sigue sin ajustarse por completo a la realidad del mercado. «Se nota en el ambiente que queremos repetir todos, pero ¿qué hacemos si tenemos los precios altos?», preguntó Antonio García.
La mesa de ovino cerró ayer con un nuevo repunte para los lechazos y los corderos. En concreto, los lechazos subieron 5 céntimos, 20 céntimos los animales de entre 13 y 19 kilos y 15 céntimos el resto de los corderos..