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Nevaco Global
24 de octubre de 2026

Brasil: Lula y Bolsonaro, en otro áspero debate se cruzaron acusaciones por el modelo económico de Milei

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El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y el senador Flavio Bolsonaro protagonizaron anoche un nuevo enfrentamiento cargado de acusaciones y descalificaciones personales. En el debate organizado por TV Globo en Río de Janeiro, los candidatos discutieron sobre obras públicas, salarios, seguridad, tasas de interés y, especialmente, el modelo económico del presidente argentino, Javier Milei, uno de los principales aliados políticos del postulante opositor.

El intercambio subió de tono cuando Lula calificó a su adversario de “miliciano”, mientras que Flavio recurrió a la expresión “nueve dedos” para referirse al mandatario, en alusión a la pérdida de uno de sus dedos en un accidente laboral. También cuestionó quién ejercía realmente el poder en el país y acusó al oficialismo de perjudicar la economía de los brasileños.

Lula, por su parte, reprochó a su rival su cercanía con Donald Trump durante la imposición de aranceles estadounidenses a productos brasileños y lo acusó de haber estado “lamiendo a Trump”.

El cara a cara era considerado una de las últimas oportunidades para modificar las preferencias de los indecisos antes de una segunda vuelta que se perfila como una de las más reñidas de la historia brasileña. Con un formato más ordenado que el del debate anterior, organizado por la cadena Band, el encuentro tuvo bloques más ajustados a las consignas y restricciones para los movimientos de los candidatos en el escenario.

El primer bloque estuvo dedicado a la infraestructura y las exportaciones. Flavio abrió con una crítica a la gestión del presidente y afirmó que Brasil se había convertido en “un gran cementerio de obras”, en referencia a los proyectos que, según sostuvo, quedaron paralizados durante el gobierno de Lula.

El senador prometió ampliar la red ferroviaria, impulsar concesiones de rutas y puertos y eliminar los peajes para motociclistas en las nuevas carreteras. Lula respondió que su rival “no conoce Brasil”, defendió las obras de su administración y lo comparó con un estudiante que “memoriza, pero no aprende”.

La discusión se trasladó después al salario mínimo y a las dificultades de los hogares para llegar a fin de mes. Lula interrogó a Flavio sobre el valor de los ingresos de los trabajadores, mientras que el senador insistió en la pérdida del poder adquisitivo y el endeudamiento de las familias.

“Hoy es 23 de octubre y el mes todavía no terminó. ¿Tu sueldo ya se terminó?”, preguntó Flavio, en una apelación directa a los votantes que enfrentan dificultades para cubrir sus gastos cotidianos.

La cuestión tuvo una derivación argentina. La columnista de O Globo Vera Magalhães señaló que las críticas del senador sobre la insuficiencia de los salarios también alcanzan a Milei, aliado político de Flavio. Días atrás, el mandatario argentino había cuestionado las afirmaciones de que la gente no llega a fin de mes y preguntado cómo podía sobrevivir diez días sin dinero para comer o beber.

Lula aprovechó ese antecedente para atacar el modelo económico que defiende su rival. Afirmó que, con los reajustes aplicados durante los gobiernos de Jair Bolsonaro y Michel Temer, el salario mínimo brasileño hoy sería de apenas 900 reales. “Eso es lo que quieren para Brasil. Por eso siguen a Milei”, advirtió el Presidente.

Flavio contraatacó con una chicana personal: sostuvo que la política económica de Lula “da con una mano y saca con nueve dedos”.

La discusión más intensa sobre la Argentina llegó cuando los candidatos abordaron la política fiscal y las jubilaciones, un asunto especialmente sensible en la región Sur de Brasil, donde la proporción de adultos mayores es relativamente elevada.

Lula cuestionó que Flavio propusiera un ajuste fiscal inspirado en el modelo de Milei sin precisar qué partidas presupuestarias recortaría. En particular, le preguntó si el costo de esa política recaería sobre los jubilados.

“En el último debate, te pregunté si ibas a tomar prestada la motosierra de Milei porque en la Argentina la pobreza llegó al 40%, la gente está comiendo carne de burro y vos decís que querés un modelo igual”, lanzó el mandatario.

Flavio respondió con otra acusación: “¿No tenés vergüenza de dejar un país quebrado?”. Además, prometió actualizar los beneficios previsionales por encima de la inflación, defendió al presidente argentino y atribuyó el deterioro económico de la Argentina a “veinte años de gobiernos de izquierda”.

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