CHICAGO — El diésel se disparó el viernes en Estados Unidos hasta un promedio de 5,85 dólares por galón (3,78 litros) por primera vez, cuando la guerra con Irán, —que ya lleva seis meses— sigue alterando el flujo mundial de combustible.
Dado que el diésel se utiliza en muchas redes de transporte de mercancías y reparto, su alza implica mayores costos de transporte para una larga lista de productos de uso cotidiano.
La carestía del combustible está incrementando las facturas de empresas en distintos sectores —algunas de las cuales ya los han trasladado a los consumidores en forma de cargos adicionales en pedidos online y paquetes enviados por correo. Y los compradores podrían ver cómo ese impacto en los precios repercute cada vez más en los estantes de las tiendas.
Una de las presiones más inmediatas se siente en el pasillo de comestibles, en especial en frutas y verduras, carne y otros alimentos perecederos que deben transportarse y reponerse con frecuencia, o incluso cosecharse con maquinaria agrícola que funciona con diésel. Puede pasar tiempo hasta que todos esos costos se trasladen a los precios finales.
Aun así, los expertos advierten que las subidas de precios podrían agudizarse cuanto más tiempo se mantenga caro el diésel. También repercute en una serie de productos transportados por camiones, trenes y buques que usan diésel, incluyendo ropa, cosméticos, muebles y más.
Esto podría sumarse a los desafíos políticos de los republicanos de cara a las elecciones legislativas de mitad de mandato de noviembre, con muchos votantes ya descontentos con la gestión del presidente Donald Trump sobre la economía y las consecuencias de la guerra que él inició. Una encuesta de AP-NORC este verano mostró que 2 de cada 3 adultos estadounidenses desaprobaban la forma en que Trump está manejando la economía.
El precio de la gasolina regular también ha estado subiendo, aunque no tan rápido como el precio del diésel. El precio promedio fue de 4,15 dólares por galón, en comparación con 3,20 dólares en esta misma época del año pasado, según el club automovilístico AAA, que afirma que la gasolina nunca ha estado por encima de 4 dólares por galón en el Día del Trabajo.
Los precios del diésel en Estados Unidos son ahora casi un 56% más caros que antes que Estados Unidos e Israel lanzaran su guerra contra Irán a finales de febrero, cuando el promedio nacional se situaba en alrededor de 3,76 dólares por galón, según AAA.
Los precios subieron rápidamente a medida que el costo del petróleo crudo —el principal ingrediente del diésel, así como de la gasolina— se disparó en medio de interrupciones en la cadena de suministro en todo Oriente Medio, en particular con la mayor parte del tráfico de petroleros atascado en el clave estrecho de Ormuz.
A pesar de que los precios se enfriaron algo durante las esperanzas de paz a principios del verano, el petróleo ahora ha reanudado su escalada a medida que los combates vuelven a intensificarse entre Estados Unidos e Irán.
El crudo Brent, el estándar internacional, se cotizaba a más de 95 dólares por barril el viernes, frente a aproximadamente 70 dólares antes de la guerra. Los precios en el surtidor siempre le siguen de cerca.
La última vez que las empresas y los conductores vieron precios del combustible por las nubes fue en junio de 2022, cuando el diésel alcanzó casi 5,82 dólares por galón en promedio meses después que comenzara la guerra en Ucrania y los líderes mundiales impusieran sanciones contra Rusia, un importante productor de petróleo.
Sin embargo, ajustados por inflación, los precios han sido más altos en el pasado. Antes de la crisis financiera de 2008, por ejemplo, el diésel llegó a alrededor de 4,74 dólares por galón —equivalente a 7,20 dólares en 2026, según los datos más recientes del gobierno. Y el récord de 2022 de casi 5,82 dólares sería de alrededor de 6,56 dólares este año al tener en cuenta la inflación.
Eso no quita el dolor de los pronunciados precios actuales, que ya están provocando efectos en cadena para la economía y mayores costos de vida. Los conductores también están sintiendo el golpe con la gasolina.
El promedio de 4,15 dólares por un galón de gasolina regular sin plomo ha subido desde 2,98 dólares antes de la guerra con Irán (un salto de más del 39%), aunque todavía muy por debajo del pico de 2022 de casi 5,02 dólares por galón a nivel nacional.