El Ejecutivo enviará este martes a Diputados el proyecto de Presupuesto 2027, con el equilibrio fiscal y la estabilidad macroeconómica como ejes. El oficialismo deberá negociar su aprobación con gobernadores y bloques aliados en medio del escenario electoral.
El presidente Javier Milei presentará en el Congreso Nacional el proyecto de ley del presupuesto nacional 2027
El Gobierno enviará este martes a la Cámara de Diputados el proyecto de Presupuesto 2027, que marcará una nueva etapa de negociaciones con gobernadores y bloques aliados. El debate comenzará en un escenario atravesado por la campaña electoral y la reelección de Javier Milei.
La iniciativa tendrá como principales objetivos sostener el equilibrio fiscal, consolidar la estabilidad macroeconómica y continuar con el proceso de reducción de la inflación. Se trata del tercer presupuesto que enviará Milei durante su gestión, pero el oficialismo recién consiguió aprobar uno el año pasado.
Milei adelantará precisiones sobre el proyecto este lunes a diputados y senadores en un encuentro que se hará en la Casa Rosada. En esa reunión también se brindarán detalles de la iniciativa destinada a endurecer las penas contra las empresas que operen en las Islas Malvinas sin autorización del Gobierno.
Tras el envío del tercer presupuesto, la gestión deberá iniciar una nueva ronda de negociaciones para conseguir la sanción de la denominada “ley de leyes”. La estrategia comenzará a definirse en la Mesa Política que se reúne los martes, encabezada por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei.
Allí se establecerán los lineamientos que seguirá el oficialismo para negociar con los distintos bloques de la Cámara baja.
Las tratativas se desarrollarán en paralelo al debate en la Comisión de Presupuesto y Hacienda, que preside Bertie Benegas Lynch, mientras que también tendrá un papel central el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem.
El principal desafío para el Gobierno estará en reunir los 129 votos en la Cámara de Diputados para tener quórum: así, aprobar el proyecto y, especialmente, sostener los artículos centrales durante la votación en particular.
En la Cámara de Diputados, el oficialismo cuenta con el respaldo de distintos bloques aliados con los que, además, busca construir una alianza electoral. Entre ellos el PRO, la UCR, Por Santa Cruz, Adelante Buenos Aires y Producción y Trabajo.
Sin embargo, esos respaldos no alcanzarían por sí solos para garantizar la aprobación del Presupuesto, por lo que el oficialismo necesitará sumar al menos una decena de votos adicionales en determinados tramos de la votación.
El problema para la Casa Rosada es que varios de los actuales aliados parlamentarios han comenzado a tomar distancia a medida que se acerquen las elecciones y los gobernadores empiecen a concentrarse en sus propias campañas.
Ese es el caso de los espacios de Argentina Federal, vinculados a los mandatarios de Misiones, Hugo Passalacqua; Salta, Gustavo Sáenz; y el espacio Independencia, que tiene como principal referencia al gobernador tucumano Osvaldo Jaldo.
Esos sectores ya comenzaron a marcar diferencias con el oficialismo en debates sensibles, como los proyectos vinculados al endeudamiento y a la emergencia en discapacidad.
Esa tensión podría profundizarse cuando llegue el momento de discutir la distribución de recursos prevista en el Presupuesto 2027 y su impacto sobre las cuentas provinciales.