El nuevo presidente del Consejo Empresario Mendocino habló sobre el compromiso de largo plazo, los desafíos y las oportunidades del contexto actual.
El Consejo Empresario Mendocino (CEM) no es una entidad gremial empresaria ni representa una actividad general con mirada coyuntural sobre la realidad diaria de sus asociados. En cambio, posee una mirada estructural y de largo plazo en el que –a través de informes y un trabajo conjunto con el sector público- buscar realizar un aporte para los distintos sectores de la economía local.
“Pretendemos producir y difundir información estratégica para que los gobiernos tengan más instrumentos en la toma de decisiones y la sociedad obtenga mayores beneficios”, definió Martín Calzetta, el flamante presidente del CEM. Calzetta viene del área de la Construcción y acaba de asumir la presidencia de este espacio en reemplazo de su tocayo Martín Clément y junto a Federico Ostropolsky como vicepresidente.
En una charla con Los Andes, habló de los desafíos actuales del sector privado así como de sus principales ejes de gestión de cara los dos años en que estará a cargo del CEM. Con esa mirada de largo plazo, el Consejo fue uno de los impulsores del Plan Pilares para desarrollar la minería de manera sustentable, ponerle números a lo que había en la cordillera y conocer a ciencia cierta la reserva de minerales de Mendoza.
“Era importante realizar los estudios, transformar los datos en flujo y visualizar cuánto de Producto Bruto Geográfico hay en la cordillera para organizar la matriz productiva de otra manera, con un plan a 25 años”, destacó Calzetta. Agregó que la minería viene a complementar la caída que tuvo el Oil & Gas.
_Estoy en el Consejo desde 2016 y ha sido una experiencia sumamente enriquecedora, no solo para poder volcar ideas y valores en la sociedad sino porque es un ámbito donde uno realmente puede aportar. Hace dos años acompañé a Martín Clément como vicepresidente y la idea era continuar con líneas de trabajo ya iniciadas. Aunque el CEM nunca ha repetido un presidente desde su fundación y todos han brindado su estilo, la idea es dejar un eje para construir a largo plazo.
_¿Cuáles son las líneas que va a destacar durante estos dos años?
_Nos vamos a enfocar en la competitividad y en las inversiones. En el Consejo Empresario abordamos esto a través de mesas de producción sectoriales con una agenda anual coordinada entre el Gobierno y el CEM a partir de lo que surge en cada Foro de Inversiones. Las inversiones son un tema vertical para nosotros.
Con relación a la competitividad, este año vamos a analizar a los municipios de los que realizamos el último informe sobre el periodo 2011-2020 y ahora estamos por actualizarlo. Ahí hay grandes posibilidades de mejora ya que las municipalidades son la primera ventanilla del empresario y donde se puede avanzar en desburocratización sin impacto fiscal.
_¿Cuáles considera que son los principales obstáculos que enfrentan hoy las empresas con relación a la competitividad?
_La competitividad por sí sola es un concepto abstracto. Dentro de ella podés trabajar en eficiencia empresaria, la disminución de la carga impositiva, aspectos logísticos y mayor productividad. El desafío actual es realizar esa transición desde un contexto en el que la empresa tuvo que desenvolverse hacia uno muy diferente que requiere distintos tipos de acciones. Ya no se trata de buscar solo el mercado interno sino también los externos así como incorporar tecnología e innovación. Temáticas que antes no se evaluaban, hoy son una necesidad.
_Además de los informes económicos, ¿en qué otros aspectos trabaja el CEM?
_Desde el 2014 impulsamos el programa de formación de líderes educativos para capacitar a directores de escuelas secundarias e institutos superiores en conjunto con la DGE. Para nosotros la educación es clave para el largo plazo y llevamos más de 450 directores capacitados. El fin es ofrecerles herramientas de gestión, que aborden el trabajo en equipo y que obtengan una mirada distinta que aporte a su labor.
_Hay cuestiones que se empujan desde los dos sectores y son prioridad tanto para el CEM como para el Gobierno. Es bueno complementarse porque el sector público tiene la urgencia diaria y el privado la posibilidad de tomar decisiones de inversión. Siempre es positivo que exista un ámbito a favor del clima de negocios, de la atracción de inversiones, el talento joven y el orden.
Martín Calzetta y Federico Ostropolsky, presidente y vicepresidente del CEM.