La magnitud de la derrota electoral de Donald Trump sorprendió dentro y fuera de los Estados Unidos.
La reacción de los mercados financieros, con alzas generalizadas, también llamó la atención de los operadores si se toma en cuenta que los republicanos suelen ser los favoritos de Wall Street. Y acá pasó lo contrario: el triunfo fue de los demócratas.
Justamente, la lectura de que un Trump más débil ya no podría liderar la guerra en Medio Oriente o imponer aranceles por doquier -justamente las medidas que recalentaron la inflación en EEUU- motorizaron las subas de ayer en Wall Street.
Ahora bien: la cuestión vista desde la Argentina es si ese Trump "pato rengo" mantendrá su promesa de reactivar un plan de salvataje en caso de que su amigo Javier Milei lo necesite durante el año electoral.
Alberto Ades, uno de los economistas argentinos más reconocidos en Wall Street, cree que Luis Caputo debería comenzar a "pensar en alternativas". Básicamente porque el nuevo escenario político en Estados Unidos podría complicar una ayuda que hasta ahora parecía garantizada.
"Si yo fuera Caputo estaría menos tranquilo llamando por teléfono a Bessent, asegurándome de que el swap está. Y estaría pensando en alternativas", advirtió Ades.
Ades lleva tres décadas de experiencia en Wall Street, conoce desde hace años a Javier Milei y fue recibido por el Presidente durante su reciente visita a Buenos Aires.
Se trata de una advertencia proveniente de alguien que conoce de cerca el funcionamiento del mercado financiero internacional y los resortes políticos de Washington.
El planteo de Ades tiene un protagonista central: Scott Bessent, secretario del Tesoro estadounidense y principal arquitecto del auxilio financiero que recibió la Argentina durante la corrida cambiaria previa a las elecciones legislativas del año pasado.
Justamente, para Ades, el gran interrogante que surge tras la derrota de Trump es concreto: "La primera pregunta es si Bessent se queda con Trump o se va".
El economista considera que el Presidente estadounidense podría buscar responsables políticos por la derrota y que el secretario del Tesoro quedaría expuesto, precisamente porque la economía ocupó un lugar central durante la campaña.
Ades, sin embargo, no cree que Bessent sea el verdadero responsable del revés electoral. Recuerda que decisiones como el aumento de los aranceles comerciales o la guerra en Irán fueron impulsadas por el propio jefe de la Casa Blanca.
El problema es que la lógica política no necesariamente responde a esa distribución de responsabilidades.
Y para la Argentina, una eventual salida de Bessent significaría perder al funcionario que más se involucró personalmente en el diseño de la asistencia financiera.
La advertencia de Ades contrastó con el mensaje tranquilizador que transmitió el propio Caputo.