La Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) resolvió mantener sin cambios la tasa de interés de referencia en un rango de 3,50% a 3,75%, una decisión que estuvo en línea con las expectativas mayoritarias del mercado y que busca sostener una postura prudente frente a un escenario de inflación que aún presenta riesgos.
La decisión fue adoptada por el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC), que optó por mantener el costo del dinero en el rango vigente desde las últimas reuniones.
Durante la jornada previa al anuncio, los mercados operaron con cautela ante la posibilidad de un nuevo incremento de tasas. Incluso, cerca de un tercio de los analistas consideraba probable una suba.
En el comunicado oficial, la Fed informó que "el Comité decidió mantener el rango objetivo para la tasa de fondos federales entre 3,5% y 3,75%, en apoyo al doble mandato de la Reserva Federal". "El Comité continúa con su política de mantener amplias reservas en el sistema bancario", señaló el texto.
Y detalló: "La actividad económica se está expandiendo a un ritmo sólido pese a la elevada incertidumbre, que obedece, en parte, al conflicto en Medio Oriente. El crecimiento de la productividad y la inversión de capital son sólidos. La creación de empleo ha acompañado el crecimiento de la fuerza laboral y la tasa de desempleo ha registrado pocos cambios".
"La inflación sigue siendo elevada en relación con el objetivo del 2% del Comité, en parte como reflejo de shocks de oferta que impulsaron aumentos de precios en determinados sectores, incluido el de la energía. El Comité garantizará la estabilidad de precios", concluyó.
La tasa de referencia había descendido hasta el rango actual en diciembre de 2025, luego de que la Reserva Federal iniciara un ciclo de flexibilización monetaria tras haber llevado previamente el costo del dinero hasta un máximo de 5,5% durante el proceso de endurecimiento aplicado para combatir la inflación posterior a la pandemia.
La desaceleración de los precios permitió comenzar ese proceso de recortes. Sin embargo, en los últimos meses la autoridad monetaria optó por actuar con mayor cautela debido al resurgimiento de algunos factores que podrían volver a presionar sobre la inflación.
Entre ellos aparecen los nuevos aranceles comerciales impulsados por Estados Unidos, las tensiones geopolíticas derivadas de los conflictos en Medio Oriente y la incertidumbre sobre la evolución de la actividad económica mundial.
Este escenario llevó a la Fed a interrumpir, al menos por el momento, el ciclo de reducción de tasas.
Desde el equipo de research de Balanz analizaron la decisión de la Fed: "A diferencia de la reunión de junio, la decisión no fue unánime ya que tres miembros (Beth Hammack, Neel Kashkari y Lorie Logan) votaron por subir la tasa de política monetaria en 25pbs en esta reunión mientras que nueve votaron por dejarla sin cambios. Hacia esta reunión había cierta incertidumbre de que la Fed pudiera sorprender al mercado y subir la tasa de política monetaria en 25pbs, pero nada de eso pasó".
"En cuanto al comunicado, casi que no hubo modificaciones con el de junio, con la Fed señalando que la actividad económica se sigue expandiendo a un ritmo elevado a pesar de la incertidumbre que se debe, en parte, al conflicto en Medio Oriente. El crecimiento de la productividad y la inversión de capital se mantienen fuertes, tal como se señaló el mes pasado, mientras que el crecimiento del empleo se mantuvo en línea con el de la fuerza laboral y la tasa de desempleo ha cambiado poco. Por el lado de la inflación, el comunicado mantuvo que la misma está elevada en relación con la meta del 2% en parte reflejando el shock de oferta que aumento ciertos precios, en particular energía", detalló.
"En cuanto a la reacción del mercado, las tasas de los bonos del tesoro americano están mostrando cierto alivio después de la decisión, particularmente las de corto plazo. Por el lado de las acciones, el S&P 500 y el Nasdaq redujeron algo de las pérdidas que venían mostrando en el día y siguen operando en terreno negativo en este momento. El mercado incorpora una suba de 25bps en la tasa de política monetaria de la Fed para octubre de este año (con una probabilidad de 72% de que sea en septiembre) y otra de la misma magnitud para abril del próximo año", sostuvo.
La decisión de mantener sin cambios las tasas representa, en principio, un escenario más favorable para los mercados emergentes que una eventual suba del costo del dinero en Estados Unidos.
Para la Argentina, una política monetaria menos restrictiva podría facilitar las condiciones de financiamiento internacional en un contexto en el que el país deberá afrontar importantes vencimientos de deuda durante 2027.