El presidente de la Denominación de Origen del Poniente Granadino, Marino Cano, está indignado con el desplome de precios que sufre el aceite y que ... achaca tanto a la importación de aceites de baja calidad que revientan el mercado. «Es una cotización irrisoria para el olivar de montaña, con estos precios no comemos y además en la zona de Montefrío, Íllora, Algarinejo, aunque las aceitunas van a dar buenos rendimientos, tenemos menor producción», señala tajante el presidente de la denominación que aglutina 120 almazaras y 210.000 hectáreas de olivar. A estas alturas de año, en los que la campaña está finalizando y aún no hay aceite nuevo, lo habitual sería que hubiese una tensión de precios al alza por la falta de enlace. Sin embargo las importaciones distorsionan el mercado, según denuncia.
«Las importaciones están disparadas y nadie hace nada. Nos han traído el aceite malo de Túnez y Marruecos y nos están reventando el mercado. Cuando entre el aceite superintensivo de Portugal, que empieza a producir este mes, a 2,90 entre también en el mercado vamos a ir a peor, nos enfrentamos a una campaña de precios malos», señala pesimista. Y es que está en juego mucho más que dinero, también el futuro de unos pueblos que viven que viven de que el olivar tradicional sea rentable.
Cano pide, en este sentido, al Gobierno que haga cumplir la ley de la cadena y que inspeccione el aceite que está entrando en España. «Nos están metiendo aceites para engrasar las bicicletas de malos que son como virgen extra y aquí nadie hace nada. Venden aceite manipulado de dos euros a cuatro en el lineal. Estamos pidiendo ayuda y no nos escuchan», denuncia.
Esta misma semana la Junta de Andalucía reclamaba al Gobierno soluciones ante el impacto que están provocando en el mercado las importaciones de terceros países.
El fondo del problema radica en un resquicio comercial que sobrepasa los acuerdos oficiales. Actualmente, el tratado bilateral entre la Unión Europea y Túnez establece un límite de 57.700 toneladas de aceite de oliva libres de aranceles. Sin embargo, a través de la vía aduanera conocida como «tráfico de perfeccionamiento activo», el volumen real que está entrando en el territorio comunitario llega a duplicar esa cifra autorizada.
Esta herramienta permite importar mercancías de países terceros sin pagar impuestos ni gravámenes, bajo el supuesto de que van a ser sometidas a procesos de transformación antes de ser reexportadas o comercializadas. Desde Andalucía se cuestiona la legalidad de la aplicación de este régimen aduanero al aceite de oliva virgen extra. La Consejería de Agricultura argumenta que el producto no sufre ninguna transformación técnica ni proceso industrial real tras su llegada, sino intervenciones básicas que no alteran en absoluto su naturaleza original.
Por todo ello, el consejero Ramón Fernández-Pacheco ha pedido por escrito al Ministerio de Agricultura que actúe con urgencia e interceda ante la Comisión Europea para aplicar el artículo 195 del Reglamento Comunitario. La propuesta andaluza exige activar mecanismos de salvaguarda y suspender de forma inmediata el perfeccionamiento activo para el aceite de oliva. Existen precedentes en la Unión Europea, como ocurrió en su momento con el azúcar de caña en bruto, donde la Comisión frenó las facilidades de importación para proteger el mercado interior. El sector andaluz reclama ahora la misma contundencia para frenar la caída de precios y evitar un perjuicio irreparable a los olivareros.
«Nos están vendiendo aceite de bicicleta como AOVE y nadie hace nada»
«Nos están vendiendo aceite de bicicleta como AOVE y nadie hace nada»
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