No hay manera. El calzado y la agricultura, los dos grandes emblemas de la exportación alicantina, siguen sin levantar cabeza desde el inicio del año y tiran hacia abajo de las ventas al exterior de la provincia. Tanto es así que el buen comportamiento que muestran otros sectores, como el plástico, el metal y, de forma más tímida, el textil, no logra compensar la deriva en la que se encuentran inmersas estas dos actividades. De hecho, el balance en los cinco primeros meses de las exportaciones es negativo, un 2,2 % inferior al mismo periodo del ejercicio anterior con 3.158 millones de euros, siendo la única provincia de la Comunidad Valenciana que empeora sus cifras.
Marzo. Ese fue el único mes desde el inicio de 2027 en el que las exportaciones alicantinas mejoraron. El resto, hasta mayo, que es el último del que se han publicado cifras, no han arrojado otra cosa que retrocesos. También el propio mayo, aunque haya sido por la mínima, en este caso de un 0,1 %, quedándose en 633,6 millones de euros. Y de nuevo, en una tónica que se ha convertido ya en habitual, los protagonistas del declive vuelven a ser el calzado y el sector agroalimentario, que siguen protagonizando su particular travesía en el desierto.
Un expositor en la última edición de la feria Futurmoda. / PILAR CORTES
La industria zapatera, que curiosamente también vivió un pequeño repunte en marzo, ha vuelto ha entrar en barrena, como lo demuestra el hecho de que ha pasado de los 79,8 millones de euros que exportó en mayo del año pasado a los 57,73 del actual. Con todo, y más allá de que se trata de una industria que se está viendo lastrada por un menor consumo desde la época de la pandemia, hay que señalar que su actividad comercial exterior también se está viendo condicionada por un aumento de la fabricación en los países asiáticos por parte de las propias empresas de la provincia.
El sector agroalimentario, por su parte, vuelve a arrojar datos negativos. Y es que más allá de la discreta mejora en las frutas y frutos secos, que pasan de 71,5 millones de euros a 72,74, las conservas retroceden desde los 33,58 millones a 32,16, y las hortalizas de 39,51 millones a solo 22,95.
Y es que precisamente es en este subsector donde se está registrando el problema. ¿El motivo? Desde Asaja Alicante venían atribuyendo la caída de ventas al inicio del ejercicio a un retraso en la campaña, que después no se ha podido compensar debido a que cuando han llegado los productos de la provincia al mercado, este ya estaba saturado como consecuencia de las buenas cosechas registradas en la práctica totalidad de las zonas productoras. A ello hay que añadir la más que discreta cosecha de los cítricos, que tampoco ha contribuido a animar la actividad comercial agrícola.
No está siendo una buena campaña para las hortalizas. / AXEL ALVAREZ
El problema es que la envergadura de estos dos sectores es tal, que las mejoras que registran el resto no llegan a compensar. Este es el caso del textil, que ha experimentado un ligero incremento en sus ventas al exterior, pasando de 51,83 millones de euros de mayo del año pasado a 52,31 en el actual, y también de las materias plásticas y sus manufacturas, transitando desde los 42,45 millones a 47,54.
En el caso del metal, solo el subsector de los aparatos y material eléctricos se resiente al pasar de 14,56 millones a 13,27. El resto aumentan sus exportaciones, empezando por el aluminio y sus manufacturas, que evoluciona de 32,69 millones de euros a 34,06; las máquinas y aparatos eléctricos, de 20,25 millones a 20,66; y los vehículos y automóviles, de 20,52 millones a 22,58. También tuvieron un buen comportamiento los juguetes, pasando de 9,83 millones a 10,68.
El mueble, en cambio, empeoró ligeramente sus resultados al transitar desde los 12,86 millones a 12,28, al igual que el mármol, de 7,76 millones a 7,63.
Con todo ello, el balance en los primeros cinco meses del año de las exportaciones alicantinas es de 3.168 millones de euros, lo que supone un 2,2 % menos que en el mismo periodo anterior. Se da la circunstancia, además, que la provincia es la única que retrocede en el conjunto de la Comunidad Valenciana, dado que Valencia ha mejorado sus cifras un 6,1 %, para situarse en 9.411 millones, mientras que Castellón lo ha hecho en un 5,4 %, alcanzando los 4.183 millones.
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