La Unión Europea, con su equipo de la embajada en Colombia, sustentó con datos sobre inversión, comercio y presencia empresarial europea, el apoyo digital y el trabajo en conjunto con el sector tecnológico colombiano.
Alberto Menghini, jefe de Cooperación de la embajada de la Unión Europea en Colombia, explicó a Infobae que la propuesta se apoya en tecnología e inversión ya que la Unión Europea es el mayor inversionista extranjero en Colombia. Por lo tanto, destacó el peso de las empresas europeas en el sector TIC y planteó una agenda común para la reconstrucción y la transformación digital del país.
El embajador de la Unión Europea en Colombia, François Roudié, presentó tres cifras para respaldar la magnitud de la presencia europea en el país. La primera se refirió a la inversión: la Unión Europea es, según afirmó, el mayor inversionista extranjero en Colombia.
El embajador precisó que, solo el año pasado, el bloque europeo invirtió 3.000 millones de euros en Colombia, en un contexto en el que la inversión extranjera total en el país cayó un 20%. Esa inversión europea sostiene 120 mil empleos, lo que equivale a uno de cada tres puestos de trabajo generados por capital extranjero en el país.
La segunda cifra que citó el embajador correspondió específicamente al sector digital. Colombia cuenta con 43 empresas TIC europeas, que en conjunto facturaron hace un año casi 5.000 millones de euros, equivalentes al 23% de los ingresos totales del sector tecnológico colombiano. Con ese volumen de facturación, Roudié sostuvo que Europa se posicionó como el primer bloque extranjero del sector TIC en Colombia.
La tercera cifra expuesta se refirió al comercio bilateral. Colombia y la Unión Europea mantienen un Acuerdo Comercial en vigor desde 2013, marco bajo el cual el segmento de servicios mostró el mayor crecimiento dentro del intercambio comercial. Los servicios representan hoy cerca del 40% del comercio entre ambas partes y dentro de ese segmento, el más dinámico es el tecnológico: las exportaciones colombianas de servicios TIC hacia Europa crecen a un ritmo del 10% cada año.
Roudié se refirió también a la recuperación que Colombia enfrenta después del terremoto del 10 de agosto de 2026 y planteó que Europa busca acompañar ese proceso con un componente digital concreto: redes más resilientes, comunicaciones capaces de funcionar en emergencias, infraestructuras críticas protegidas, datos satelitales para monitorear el territorio y anticipar riesgos, y herramientas digitales que permitan a comunidades y empresas retomar su funcionamiento con rapidez.
Para financiar ese tipo de proyectos, el embajador señaló que la Unión Europea suma a su cooperación el trabajo de bancos de desarrollo como el Banco Europeo de Inversiones y la CAF, bajo un esquema en el que la cooperación prepara la inversión, la innovación aporta soluciones, las empresas proveen la tecnología y la financiación permite llevar esas soluciones a mayor escala.
Frente a las brechas digitales Roudié planteó que Colombia no llegó a la mesa de negociación con las manos vacías, sino con cuatro activos propios para aportar a la alianza.
El primero es la energía limpia. Cerca del 60% de la electricidad que genera Colombia ya proviene de fuentes de bajas emisiones. El embajador mencionó específicamente a La Guajira, región donde los vientos duplican el promedio mundial, como ejemplo del potencial energético capaz de sostener los centros de datos que Colombia y Europa podrían construir en conjunto.
El segundo activo es el emprendimiento. Según datos de StartupBlink citados por Roudié, Colombia es el segundo ecosistema de startups de América Latina. En 2025, las startups colombianas levantaron USD 857 millones, cifra que representa una quinta parte del capital total captado por startups en toda la región.
El tercer activo es el talento: Colombia ocupa el cuarto puesto en el Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial. El cuarto es el gobierno digital: según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, el país ocupa el segundo lugar en América Latina en esta materia y el octavo puesto a nivel mundial en datos abiertos.
La propuesta que planteó el embajador consiste en sumar esos activos colombianos con la tecnología, la inversión y la financiación que aporta Europa, en un ejercicio que no llega con una agenda cerrada sino con la intención de construirla junto al nuevo Gobierno nacional, los territorios, el sector privado, la academia, la sociedad civil y los Estados miembros europeos.
“Colombia puede contar con Europa”. Con esa declaración resumió el conjunto de la oferta que planteó a lo largo de toda su intervención.
El embajador detalló los componentes concretos de esa disponibilidad: la cooperación europea, las empresas y la tecnología del bloque, sus estándares y su experiencia acumulada, los bancos de desarrollo con los que trabaja y la voluntad política de construir junto a Colombia una alianza de largo plazo.