La República Dominicana registró un aumento de las importaciones agropecuarias, que llegaron a USD 5,588.4 millones en 2025. La cifra representó un crecimiento de 78.5% frente a 2019, mientras la producción local también mantuvo una trayectoria ascendente y alcanzó 346.7 millones de quintales.
Los datos abrieron un debate sobre el vínculo entre las compras externas, las medidas arancelarias y las condiciones de competencia para los productores nacionales. El análisis publicado por Diario Libre recoge las posturas de una economista y de representantes del sector agropecuario.
Durante los primeros siete meses de 2026, las importaciones agropecuarias sumaron USD 3,385.7 millones, según la Dirección General de Aduanas. El monto fue 4.7% superior al registrado en el mismo período de 2025.
La comparación con 2019 muestra un incremento de 96.3%. Entre enero y julio de aquel año, las compras externas del sector habían acumulado USD 1,724.8 millones.
La carne y los despojos comestibles figuraron entre los productos con mayor valor importado hasta julio de 2026. El país compró esos bienes por USD 450.6 millones.
El monto implicó un aumento de 254.7% frente a los USD 127.1 millones correspondientes al mismo tramo de 2019. La diferencia situó a este grupo entre los de mayor expansión dentro de las importaciones agropecuarias.
Los cereales también tuvieron un peso relevante. Sus importaciones alcanzaron USD 365.1 millones en los primeros siete meses del año.
Esa cifra fue 87.2% superior a los USD 195.0 millones registrados entre enero y julio de 2019. El comportamiento de ambos rubros acompañó el crecimiento general de las compras externas del sector.
Las importaciones de bebidas, líquidos alcohólicos y vinagre sumaron USD 269.5 millones. Las compras de grasas y aceites animales o vegetales, en tanto, llegaron a USD 266.5 millones.
Según Diario Libre, uno de los cambios más visibles ocurrió en 2022, cuando las importaciones agropecuarias superaron USD 5,215.21 millones. La economista Mercedes Carrasco mencionó entre los factores la aplicación temporal de arancel cero para 67 artículos agropecuarios.
La medida se estableció a través de la Ley 6-22. Su aprobación respondió al aumento de los precios internacionales de los alimentos, asociado a la crisis económica posterior al covid-19 y a los efectos de la guerra entre Rusia y Ucrania.
Ambos países tienen participación en la producción y la exportación mundial de cereales y materias primas agrícolas. Ese contexto incidió en los precios de distintos bienes alimentarios durante aquel período.
La normativa comenzó a aplicarse en abril de 2022. La disposición permitió el ingreso a tasa cero de productos incluidos en la canasta básica dominicana.
Entre los artículos alcanzados estuvieron las carnes, el pan, las harinas, la leche, las pastas y las legumbres. La vigencia de la medida fue de seis meses.
El beneficio no se renovó luego de octubre de 2022. A pesar de su carácter temporal, las importaciones agropecuarias permanecieron por encima del umbral de USD 5,000 millones en los años siguientes.