La biodiversidad del Perú vuelve a captar la atención internacional. La revista de viajes The Week incluyó al país entre los ocho mejores lugares del mundo para observar aves, una selección que reúne destinos reconocidos por su riqueza natural y sus oportunidades para el aviturismo o birdwatching. Dentro de esta lista, el Parque Nacional del Manu fue el escenario peruano destacado por sus ecosistemas únicos y la variedad de especies que alberga.
En el artículo “Ocho de los mejores lugares del mundo para la observación de aves”, elaborado por Catherine García, la publicación resalta que el Manu ofrece experiencias distintas según la altitud. Sus bosques nublados, zonas bajas y humedales albergan aves emblemáticas como el gallito de las rocas andino, los quetzales o pilcos, además de tangaras, horneros, periquitos y el ave paraguas amazónica.
La presencia del Perú en este ranking internacional coincide con el crecimiento del turismo de naturaleza en el país. Durante el Global Big Day 2026, la jornada mundial de observación de aves organizada por la plataforma eBird del Cornell Lab of Ornithology, Perú registró 1,438 especies en un solo día y ocupó el segundo lugar entre los países con mayor cantidad de aves identificadas.
Ubicado entre las regiones de Cusco y Madre de Dios, el Parque Nacional del Manu es considerado uno de los espacios con mayor diversidad biológica del planeta. Su variedad de pisos ecológicos permite que los visitantes encuentren especies diferentes durante un recorrido que atraviesa desde bosques montanos hasta zonas amazónicas.
Según The Week, en los bosques nubosos del Manu los observadores pueden buscar al colorido gallito de las rocas andino, además de quetzales, tangaras y otras aves propias de estos ecosistemas. En las zonas bajas del parque aparecen especies amazónicas como el ave paraguas y aves que anidan en las playas del río Manu.
La publicación también destaca los humedales de Huacarpay, considerados un punto de interés para los aficionados a la observación de aves por albergar cerca de 60 especies residentes, entre ellas los tordos de alas amarillas y los colibríes de tonos violeta.
El reconocimiento internacional se suma a los resultados obtenidos por Perú en eventos especializados. De acuerdo con el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur), en el Global Big Day 2026 participaron 1,278 observadores de las 25 regiones del país, cifra que representó un aumento de 24 % frente al año anterior.
Las regiones de Cusco, Madre de Dios, San Martín, Amazonas, Junín y Pasco destacaron por la cantidad de especies registradas y por su potencial como destinos para los amantes de las aves. Además, Madre de Dios, Lima y Cusco superaron las 700 listas de observación en la plataforma eBird.
Perú cuenta también con 118 especies de aves endémicas, es decir, aquellas que solo pueden encontrarse dentro de su territorio. Esta característica refuerza su importancia dentro del mapa mundial de conservación y biodiversidad.
El aviturismo en Perú se extiende por diferentes regiones y ecosistemas. En la costa destaca el Santuario Nacional Los Manglares de Tumbes, donde habitan entre 200 y 300 especies de aves, como fragatas, garzas, ibis blanco y aves propias del manglar.
En la sierra, la Reserva Paisajística Nor Yauyos-Cochas permite observar especies como zambullidores, huallatas y diversas variedades de patos. También sobresale el Santuario Nacional de Ampay, refugio del colibrí colaespina de Abancay, una especie endémica.
En la selva, la Reserva Nacional Allpahuayo Mishana alberga 475 especies de aves, varias de ellas exclusivas de los bosques de arena blanca. Entre sus habitantes destacan el Hormiguerito de Gentry, el Cotinga Pompadour y el Tiranuelo de Mishana.
La lista elaborada por The Week reúne al Perú junto a otros destinos reconocidos por su diversidad de especies y paisajes naturales.
Colombia destaca por albergar cerca de 2,000 especies de aves en montañas, bosques y costas, mientras que Costa Rica sobresale por sus bosques tropicales y más de 900 especies registradas.
Australia aparece en la selección por espacios como la selva de Daintree, donde habitan aves únicas como el casuario del sur. Sudáfrica ofrece zonas como Ciudad del Cabo, reconocida por especies endémicas y espacios ideales para el avistamiento.